Ante las presiones impuestas por el G20, quien en la persona del presidente francés, Nicolas Sarkozy acusó a Uruguay de ser una paraíso fiscal y lo amenazó con excluirlo de la comunidad internacional, el gobierno uruguayo sabe que el principal obstáculo a superar son Argentina y Brasil, quienes vienen reclamando un acuerdo de intercambio sobre información tributaria desde hace tiempo.
Así lo señaló el presidente José Mujica en declaraciones al semanario Búsqueda: “Hay que arreglar esto (con la región) como parte de un paquete donde esté el tema de la información a cambio de cuotas de productos”, señaló. Y es que para el mandatario uruguayo los acuerdos tributarios con estos dos países deben incluir el acceso a Uruguay a mercados que hoy por hoy le están vetados, como forma de contrapesar la fuga de capitales que podría sufrir el país de firmar estos acuerdos.
El presidente esperaba que durante la cumbre de G20, Uruguay enfrentara algún reproche, dado que dos semanas atrás el informe publicado por la OCDE había exigido a Uruguay ampliar su red de acuerdos en materia de intercambio de información tributaria, incluyendo a “socios relevantes” y permitir la identificación de los titulares de las sociedades anónimas.
Por esta razón, las declaraciones del presidente Sarkozy cayeron como un balde de agua fría tanto en el gobierno uruguayo, como en la oposición.
Así lo señaló el presidente José Mujica en declaraciones al semanario Búsqueda: “Hay que arreglar esto (con la región) como parte de un paquete donde esté el tema de la información a cambio de cuotas de productos”, señaló. Y es que para el mandatario uruguayo los acuerdos tributarios con estos dos países deben incluir el acceso a Uruguay a mercados que hoy por hoy le están vetados, como forma de contrapesar la fuga de capitales que podría sufrir el país de firmar estos acuerdos.
El presidente esperaba que durante la cumbre de G20, Uruguay enfrentara algún reproche, dado que dos semanas atrás el informe publicado por la OCDE había exigido a Uruguay ampliar su red de acuerdos en materia de intercambio de información tributaria, incluyendo a “socios relevantes” y permitir la identificación de los titulares de las sociedades anónimas.
Por esta razón, las declaraciones del presidente Sarkozy cayeron como un balde de agua fría tanto en el gobierno uruguayo, como en la oposición.