Consternación en el gobierno por Casal-Bauzá

Sebastián Bauzá, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, y Nelson Daniel Gutiérrez, director ejecutivo de Tenfield, pactaron una reunión para el miércoles pasado.
El motivo era obvio: hoy quedan sólo 26 días para el comienzo de las Eliminatorias y, aunque el acuerdo sobre los derechos de televisión de los partidos de la ronda clasificatoria previa al Mundial 2014 parecía cercano, faltaban detalles para que se firmara el correspondiente contrato.
neutral. Por esa razón, quizá, y también para salvaguardar aspectos formales, el encuentro se llevó a cabo en el Hotel Belmont House, en la Avenida Rivera 6512, entre San Lúcar y Puntas de Santiago, en pleno corazón de Carrasco.
En otras palabras, el "partido" -como si fuera una final- se fijó en cancha neutral: ni en la señorial casona de Tenfield, en Divina Comedia 1521, a escasas cuadras del punto de reunión, ni en la sede de la AUF, en Guayabo entre Barrios Amorín y Vázquez.
clima. Visto desde afuera, al menos, el clima en el que iba a transcurrir la supuestamente trascendental instancia era auspicioso, ya que -según lo expresado por Bauzá a Ovación en la edición del domingo pasado- se había llegado a un punto en las negociaciones entre AUF y Tenfield en el que se estableció que la empresa cedería a la primera -pese a que era algo impedido por el contrato de venta de los derechos de imagen del fútbol uruguayo- la posibilidad de tener un espónsor propio, que seguramente iría a ser el Ministerio de Turismo y Deporte a través de la marca-país "Uruguay Natural", algo para lo cual Bauzá reveló que "las conversaciones están muy bien encaminadas".
replanteo. Sin embargo, en el encuentro que se llevó a cabo en el Hotel Belmont House, el diálogo sufrió un "trancazo" frontal entre las partes, que otra vez llevó a una vía muerta que terminó de nuevo en la estación donde el tren de las gestiones permaneció detenido por mucho tiempo a la espera de la firma del contrato.
En ese sentido, si acaso, quizá no hay que pasar por alto lo expuesto por el presidente de la AUF a Ovación en la nota publicada el domingo pasado, al reflexionar que "acá hay un contrato, pero creo que hay que replantearlo, hay que ver lo que vale, porque el fútbol uruguayo hoy ya no es el de hace 5 o 6 años, la gente quiere verlo y paga; por algo Holanda vino acá, por algo el 15 de noviembre vamos a Italia, y cada vez tenemos amistosos con rivales de mejor nivel; sin ir más lejos, ayer me llamó el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (Ricardo Texeira), para jugar un amistoso el 26 de octubre con jugadores del fútbol local, y no pudimos aceptar porque, lamentablemente, vamos a estar jugando los Panamericanos".
Conjeturas aparte, lo real es que la discusión entre Gutiérrez y Bauzá tuvo un participante -y más aún, un protagonista- que, al menos para el presidente de la AUF resultó inesperado: Francisco Casal.
presión. Con "Paco" integrado a la mesa de la negociación, el diálogo se hizo muy áspero, hasta llegar a decibeles tan altos por parte del empresario, que el presidente de la AUF los consideró fuera de lugar, inapropiados, como una presión personal y hasta familiar, por lo que se paró y se fue, cortando la conversación de cuajo, como quien tala las raíces de un robusto árbol.
Es más, después, cuando Pedro Abuchalja -gerente general de Tenfield- entabló una comunicación con la AUF en el intento de recomponer los contactos, recibió una respuesta firme, tajante: de ahí en más se acababan los encuentros de carácter personal, como se catalogó el truncado del Hotel Belmont House, y sólo se mantendrían los institucionales.
cambio. Dicho de otra forma: lo que se le transmitió fue que las relaciones individuales entre AUF y Tenfield estaban virtualmente cortadas y que en el futuro las reuniones sólo serían "delante de al menos dos integrantes del Consejo Ejecutivo" y en la sede de la calle Guayabo.
De esa manera, entonces, a tan sólo 26 días del debut de Uruguay en las Eliminatorias, la situación quedó planteada en términos para nada ideales.
TONo. Tan es así, que una alta fuente del gobierno reveló que se mira la misma "con mucha preocupación", no sólo porque con tan corto plazo por delante la firma del contrato para la televisación de los partidos de "la Celeste" se sigue dilatando, sino por el tono de presión con el cual Casal se dirigió a Bauzá antes de que el dirigente optara por retirarse del Hotel Belmont House: según una jerarquía gubernamental, lo sucedido "fue muy grave; realmente, estamos consternados".
VISIÓN. Es más, desde el ámbito oficial se señaló que lo ocurrido "retrasa 200 kilómetros" la llegada de "Uruguay Natural" como espónsor de la AUF para el proyecto de selecciones nacionales.
Incluso, como la difusión de imágenes de los partidos de las Eliminatorias siempre ha sido considerada por el gobierno "de interés público", a nivel del Estado se estima que la escenografía en la que se enmarca desde hace unos días el relacionamiento entre las más importantes autoridades de la AUF y Tenfield "es muy, pero muy compleja".
Tanto que, con esos mismos términos, se calificó -a los efectos de eventuales conversaciones-- la semana que comenzará mañana.

"Acá hay que separar y no vincular esto al contrato"

Si bien en esferas de la Asociación Uruguaya de Fútbol se consideró que -tal como lo informó Ovación en la edición de la pasada jornada- el tema de la firma del contrato por los derechos de televisión de las Eliminatorias "ahora está más trancado que nunca", un neutral señaló en la víspera que "de todas maneras, en esto hay que separar muy bien los tantos".
En ese sentido, el alto dirigente de la AUF consideró que la situación que se registró en el Hotel Belmont House fue "muy desagradable", al extremo de decir que "francamente, lo que tuvo que vivir Bauzá no se lo deseo a nadie; yo, al menos, nunca imaginé siquiera que algo así , en ese tono, pudiera darse en el ámbito del fútbol uruguayo", pero enseguida enfatizó: "Sin embargo, para ser sinceros y decir las cosas tal cual son, en esto lo primero que hay que hacer es separar los tantos".
En ese aspecto, el integrante del Consejo Ejecutivo de la AUF indicó que el altercado del miércoles pasado "no estuvo directamente vinculado al contenido puntual del contrato de los derechos de televisión; yo diría que no se ajustó a esa parte del diálogo".
Es más, el dirigente enfatizó que "no debe incluirse esta situación que vivió Bauzá en la base de la discusión que se viene llevando a cabo desde hace tiempo por el contrato".
Más aún, el directivo aclaró que todo lo referido a la venta de los derechos de televisión lo han venido coonsiderando en los últimos días "los asesores de las dos partes", de modo que fueron ellos los que redactaron un proyecto, o un borrador, por así llamarlo, que -al decir de la alta fuente de la AUF- "en los próximos días llevaremos a la Asamblea de Clubes y, por lo tanto, serán las instituciones las que decidirán; recién ahí tendremos la última palabra".
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