Se trata de una iniciativa que coordina la Organización Nacional del Fútbol Infantil (ONFI), liderada por Unidos para Ayudar, que nació de la solidaridad de empresas privadas ante la emergencia sanitaria bajo el lema Un niño, una canasta.
Este colectivo conformado por más de 20 empresas privadas tiene la misión de armar 60.000 canastas con productos alimenticios, insumos de limpieza e higiene, además de artículos para niños según se desprende de su sitio web.
Con el objetivo de lograrlo, más de 100 voluntarios trabaja en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Carrasco donde realizan jornadas de ocho horas diarias divididos en dos turnos.
Las canastas fueron entregadas al Sistema Nacional de Emergencias (SINAE) y luego a ONFI, quien utilizará su estructura para repartirlas entre las familias más vulnerables.
