Escuela N° 62 de Etcheverría celebró finalización de obras de refacción realizadas por ex reclusos

La escuela N° 62 Blanca Rosa Guarnerio de la localidad de Etcheverría celebró la finalización de obras de refacción realizadas por ex reclusos a través de un convenio firmado entre el Gobierno de Canelones y el Ministerio del Interior.

Esta misma modalidad se viene implementando en distintos espacios públicos del departamento, con la finalidad de que personas recientemente liberadas del sistema penitenciario brinden algo a la comunidad y, a su vez, puedan tener herramientas para desarrollarse en la sociedad y lograr ingresar al mercado laboral.

El director de la Secretaría de Desarrollo Local y Participación del Gobierno de Canelones, Daniel Vallejo, explicó que el convenio es de mutua cooperación y que la Intendencia colaboró con maquinaria de limpieza, de obras y articula la movilidad de los trabajadores.

“La importancia es la de poder incorporar a ex presos a la sociedad a través del trabajo y, a la vez, hacer sentir la gratificación de colaborar con las instituciones escolares”, dijo Vallejo, y añadió que “el logro es en beneficio de nuestros niños, que es parte de la iniciativa y del interés que tiene el Gobierno Departamental en este tipo de acciones”.

Por suerte, el director general de la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (Dinali) del Ministerio del Interior, Jaime Saavedra, puntualizó que fueron ocho las personas liberadas del sistema penitenciario que trabajaron en la obra desde que esta comenzó en febrero.

“Es una maravilla”, dijo Saavedra, y explicó que no es sólo porque se mejoró la escuela sino “por el vínculo que se creó, que es una cosa que todo el Uruguay precisa: advertir que el camino es la integración social, dar oportunidades, no pensar que todas las personas que están presas por distintas razones son enemigos, somos todos compatriotas, algunos con una suerte, otros con otra, y tenemos que buscar caminos de entendimiento”.

Por su parte, la Mtra. Adriana Curbelo, maestra directora de la escuela, contó que al centro educativo asisten un total de 36 niños, desde nivel inicial hasta sexto, y aseguró que “los cambios fueron muchos y profundos”.

Curbelo comentó que “a la escuela le faltaba vida, luz y color” y que “desde que Dinali comenzó a trabajar, los obreros pusieron todo de sí, superaron obstáculos y venían con muchísimas ganas de trabajar”.

Asimismo, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, expresó que, al principio, cuando se trata de ex reclusos, la gente tiene “resquemor o miedo”, pero cuando el trabajo termina “ven que es gente que está dispuesta a trabajar, a dar una mano, y que han hecho un trabajo importante para la localidad”.

También aseguró que es importante que las personas privadas de libertad trabajen, que aprendan un oficio y estudien, pero lo más difícil es conseguir un trabajo después, cuando salen.

“Nosotros acá estamos ayudando, pero también nos están ayudando a que se vea que hay gente que si se le da la oportunidad, puede trabajar”, comentó el ministro.

Hace 15 años, en las cárceles trabajaban 80 personas, mientras que en la actualidad trabajan y se preparan más de 4.000, según informó Bonomi.

Comentarios