Continúa el proceso de restauración de ecosistemas en la cuenca del río Santa Lucía, que viene realizando el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), junto a diversos actores del territorio. En la jornada de este 1 de setiembre, se desarrolló una instancia de capacitación para quienes participan del proceso de restauración del monte ribereño en el entorno de Paso Severino, Florida.
El taller denominado "Restauración de ecosistemas naturales con participación ciudadana", tuvo lugar en la localidad de 25 de Mayo, Florida, fue organizado y convocado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Mvotma y la Intendencia de Florida, y contó con la participación de productores apicultores, un grupo de mujeres que trabajan con hierbas nativas y guardaparques del Área Protegida del Santa Lucía.
La instancia buscó aportar a la comprensión de la estrategia de restauración que se viene desarrollando en la cuenca; y a la mejora de la tarea propiamente dicha que llevan adelante los actores locales junto a técnicos de Dinama.
Esta tarea consiste en la plantación, y posterior seguimiento, de especies comunes a la zona como: Tala, Viraró, Palo amarillo, Arrayán, Congorosa y Murta. Para llevarla adelante, es clave la participación de la gente que vive y trabaja en el lugar. La plantación permite acelerar un proceso que naturalmente sucedería en varias décadas y así se contribuye al cuidado del agua.
Walter Romero y Washington Del Valle, son dos productores apicultores de la localidad de Cardal, Florida, vinculados a la Sociedad de Fomento Rural de la zona, que se sumaron al proceso de la plantación en el entorno del embalse de Paso Severino desde fines de julio de este año, y participaron en el taller de este jueves. “Fuimos convocados por Dinama, la Intendencia de Florida y el Programa Pequeñas Donaciones (PPD) de Naciones Unidas, a participar de este proceso de reforestación en torno a la cuenca, y decidimos sumarnos porque somos de la zona y nos interesa el cuidado del ambiente”, cuenta Walter.
La cartera ambiental, en el ejercicio de sus competencias debe actuar en la protección de los ecosistemas, de la biodiversidad, de su conservación y restauración, promoviendo acciones en cuencas prioritarias. Los montes nativos, ubicados en los márgenes de nuestros cursos de agua cumplen una función central en el cuidado y purificación de nuestro principal recurso, ya que funcionan como filtro natural absorbiendo los nutrientes y contaminantes generados por las actividades productivas.
Rafael Bernardi, asesor de la Dinama, señaló, “la estrategia de restauración que estamos llevando adelante articula política ambiental con gestión concreta. Esto requiere tener aún más presencia en el territorio, fortalecer la articulación con los gobiernos departamentales y potenciar el rol de la gente como gestor ambiental”.
A propósito de su motivación para ser parte de esta propuesta, Washington señala, “en la zona teníamos una experiencia anterior en reforestación que estábamos desarrollando aguas arriba del Santa Lucía Chico, que involucraba a estudiantes de Primaria y Secundaria, y organizaciones locales. Quisimos en esta oportunidad aportar nuestra experiencia y nuestro conocimiento del lugar, y aprender de instancias como éstas, para poder transmitir el conocimiento y replicar la experiencia”.
Restauración ecológica, monitoreo y control de especies invasoras; suelo y fertilidad; arqueología de la zona; y participación, fueron los temas abordados en el taller. La instancia contó con el aporte de docentes e investigadores de varias instituciones: Jardín Botánico de la Intendencia de Montevideo (IM); Facultad de Agronomía de la Universidad de la República (UdelaR); Ministerio de Educación y Cultura (MEC); y del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) del Mvotma. La participación de los actores locales resultó invalorable para el intercambio, basado en su experiencia, y las inquietudes propias surgidas de la tarea cotidiana que desarrollan.
Washington resalta la importancia del proceso que se viene haciendo, “no es plantar y ya está. Yo siempre digo que plantar un árbol es como tener un hijo, al árbol después hay que hidratarlo, alimentarlo, regarlo, ver que crezca bien, hacerle un seguimiento”. Agrega, “los impactos ambientales son muy difíciles de considerar y medir en el presente, pero las acciones y decisiones que tomemos hoy van a incidir en el futuro”.
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