Pequeños árboles nativos, palas y carteles fueron los materiales que usaron los estudiantes del Liceo Nº 1 de San Javier, en el departamento de Río Negro, para señalizar y colaborar en el mantenimiento de los montes nativos del Parque Nacional Esteros de Farrapos.
Los alumnos de 5º biológico y humanístico trabajaron, en coordinación con técnicos del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y organizaciones sociales de la localidad, en la readecuación de sendas interpretativas de flora y fauna en el estero.
Además de plantar árboles nativos, los jóvenes colocaron carteles indicativos de las distintas especies y ecosistemas que se encuentran en los senderos ubicados en el balneario Puerto Viejo (Nuevo Berlín), uno de los puntos de ingreso al área protegida.
Sol Duarte, alumna de 5º biológico explicó que llegaron a Puerto Viejo para “plantar árboles lo que ayuda a mantener el monte nativo, que es característico de este lugar”. La joven agregó que “además ponemos carteles en el sendero para que los turistas sepan qué árboles son”.
La actividad “está buena porque, además de contribuir a la conservación del área, podemos ver lo que estudiamos en clase”. “Pusimos más de 40 carteles. La profesora nos muestra las distintas especies y nos dice cuáles son sus nombres científicos. A nosotros nos sirve para identificarlos”, reconoció Duarte.
En paralelo, el proyecto pretende colaborar en la activación del turismo en el área protegida. El objetivo es adaptar los senderos que se encuentran en Puerto Viejo, un balneario que cuenta con el sello de Playa Natural Certificada, y agregarlos a la propuesta turística existente en la zona. A su vez, se pretende incorporar los senderos a las salidas didácticas que realizan los técnicos del SNAP.
La profesora del Liceo Nº 1, Nelly Chulak sostuvo que la participación de los estudiantes es un ejemplo del compromiso que existe en la comunidad de San Javier en “colaborar con el área protegida, sobre todo para controlar las especies invasoras de la zona”. Chulak agregó que los protagonistas de la actividad son los “chiquilines con los que plantamos y replantamos para reponer el monte nativo que tiene un crecimiento muy lento”.
El trabajo en el área pone el énfasis en el valor de la naturaleza con el fin de contribuir a crear una conciencia sobre la importancia de conservar el ambiente y sus recursos naturales para las futuras generaciones.
En este sentido Chulak destacó la importancia de “mostrar al turista o a los estudiantes, de distintos niveles educativos, la diferencia entre monte exótico y monte nativo. La gente valora mucho nuestros árboles, les llama mucho la atención y así los motivamos para que los cuiden”.