La Inspección Nacional de Trabajo realizó controles en una estancia ubicada en Sarandí Grande, Florida, donde dos peones rurales no estaban registrados, no contaban con agua potable y la puerta del establecimiento estaba cerrada con candado, informó la diaria.
La Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (Unatra) hizo la denuncia de esas condiciones laborales ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
María Flores, dirigente de Unatra, dijo este martes a la diaria que el capataz dejó a los trabajadores dentro del establecimiento y “cerró la portera con candado” para que “no entre ni salga nadie”.
Agregó que se trata de una estancia ganadera y los dos asalariados están a cargo de unos 3.000 animales. También indicó que como no hay agua potable, “están tomando agua de una cachimba” que deben hervir antes de consumir.
Tras la denuncia, que fue presentada el lunes, este martes la Inspección Nacional de Trabajo concurrió al establecimiento y comprobó las denuncias, por lo que se intimó al propietario a cumplir la normativa laboral vigente.
Otra denuncia
La Unatra también denunció el caso de otro trabajador rural en la zona de Goñi, Florida, que tras “ser notificado de su despido”, fue obligado por la Policía a devolver la llave y desalojar la vivienda que le habían otorgado en el lugar.
Flores señaló a la diaria que el hecho es una “violación” al nuevo Estatuto, ya que éste establece que en caso de despido, la acción de desalojo debe seguir el proceso judicial y los plazos correspondientes al “ocupante precario”.
La Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (Unatra) hizo la denuncia de esas condiciones laborales ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
María Flores, dirigente de Unatra, dijo este martes a la diaria que el capataz dejó a los trabajadores dentro del establecimiento y “cerró la portera con candado” para que “no entre ni salga nadie”.
Agregó que se trata de una estancia ganadera y los dos asalariados están a cargo de unos 3.000 animales. También indicó que como no hay agua potable, “están tomando agua de una cachimba” que deben hervir antes de consumir.
Tras la denuncia, que fue presentada el lunes, este martes la Inspección Nacional de Trabajo concurrió al establecimiento y comprobó las denuncias, por lo que se intimó al propietario a cumplir la normativa laboral vigente.
Otra denuncia
La Unatra también denunció el caso de otro trabajador rural en la zona de Goñi, Florida, que tras “ser notificado de su despido”, fue obligado por la Policía a devolver la llave y desalojar la vivienda que le habían otorgado en el lugar.
Flores señaló a la diaria que el hecho es una “violación” al nuevo Estatuto, ya que éste establece que en caso de despido, la acción de desalojo debe seguir el proceso judicial y los plazos correspondientes al “ocupante precario”.
El Observador