EPOC: casi 2 de cada 10 uruguayos la padecen


La EPOC es la cuarta causa de muerte en América Latina, y Uruguay tiene la incidencia más alta de la región.


La EPOC es una patología que obstruye los bronquios y que causa una reducción de la función pulmonar. Tos, expectoración (catarro) y disnea (falta de aire) son los principales síntomas.

El tabaquismo es el factor de riesgo más importante. La inhalación de humo de leña en los hogares es la segunda causa de esta enfermedad. En tercer lugar, se hallan las alergias, el asma y las enfermedades respiratorias en la infancia.

“Estos tres factores se han confabulado para hacer de esta enfermedad una epidemia”, manifestó el médico venezolano Bartolomé Celli, quien participó junto al Dr. Gonzalo Valdivia de Chile y al profesor Luis Piñeyro de Uruguay del simposio “Puntos de referencia en la comprensión de la EPOC: Estudios Platino y Eclipse”, que contó con el auspicio de GlaxoSmithKline y que se llevó a cabo en Montevideo en el marco del 8º Congreso ALAT.

El médico Luis Piñeyro, profesor de la Cátedra de Neumología de la Facultad de Medicina, señaló que la EPOC “es una enfermedad que hasta hace unos años se consideraba que era incurable y que el médico no podía actuar”. Sin embargo, hoy en día además de contar con medicaciones “se está aprendiendo a diagnosticar la enfermedad, la cual estaba subdiagnosticada, viendo una cantidad de alternativas de mejoría e identificando en los últimos años dentro de los pacientes que tienen EPOC, diferentes formas de padecer la enfermedad de acuerdo a alteraciones genéticas y de otros tipos que pueda tener la persona”.

“No es una enfermedad simple ya que el paciente es diverso”, dijo Celli, profesor en la Escuela de Medicina de Harvard y uno de los principales autores del Estudio Eclipse.

Eclipse fue realizado en 43 centros de 17 países, fundamentalmente de Europa y Estados Unidos, entre 2008 y 2011 y se llevó a cabo con el objetivo de identificar los factores biológicos asociados a las manifestaciones clínicas de la enfermedad.

Celli comentó que gracias al estudio se pudo conocer que existen distintas formas de la enfermedad y que ahora hay algunos biomarcadores que comienzan a ser estudiados.

“Lo primero que tenemos que ver es si su presencia o ausencia influye sobre el desenlace final, o sea, mortalidad, hospitalización, incapacidad o respuesta al tratamiento”, señaló.
La República
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