Con el número uno del mundo en juego para los tres primeros del ranking, este lunes Wimbledon inicia una nueva edición con el partido principal de la primera jornada disputado por el campeón defensor.
La carrera a la cima
Nole se mantendrá en el primer puesto mundial únicamente si llega a la final. Esa presión sobre el de Belgrado puede ser demasiada para quien llega con el peso de las finales perdidas ante Rafael Nadal, un rival al que el año pasado tenía controlado y que ahora se le escabulle.
El inicio del camino del serbio tiene como primer mojón al español Juan Carlos Ferrero, jugando tal vez por última ocasión en La Catedral, y luego aparecen como factibles escollos a vencer Nicolás Almagro, Tomas Berdych, Fernando Verdasco o John Isner.
Por su fuera poco, en la parte alta del cuadro llega Roger Federer, naturalmente candidato al título, el que sería su séptimo en Wimbledon, marca que tienen sólo William Renshaw y Pete Sampras.
El suizo será el uno del mundo nuevamente si gana en Londres, lo que le significaría también empardar otra marca de Sampras: llegar a la semana 286 al tope del escalafón, ya que está una semana corto en uno de los records que dejó vacante.
Sin embargo Tom,as Berdych en cuartos de final de 2010 y Jo Wilfried Tsonga en 2011 lo han dejado por el camino prematuramente en el tercer torneo grande de la temporada.
“Ganar mi séptimo título en Wimbledon es un sueño. Sería, además, igualar la marca de Sampras, a quien crecí admirando de joven”, dijo el suizo.
Buscando el salto
Rafael Nadal buscará dar el salto a la reconquista del primer puesto para lo que necesita ser al menos finalista y que Djokovic no pase de semifinales.
El primer rival del manacorí, quien ganó dos veces el cetro ya, será el brasileño Thomoaz Bellucci, y en su porción del cuadro debería jugar en semifinales ante Andy Murray,q uien no se juega la cima del tenis mundial, pero sí de la consideración de los aficionados locales, que lo empujan cada temporada a lograr lo que parece inalcanzable: un campeón británico en su torneo, como lo fue por última vez Fred Perry en 1936.
En esta oportunidad llega con Ivan Lendl sentado a su lado en la silla de entrenador.
Merecen un destaque Andy Roddick, renovado con su victoria 600 en ATO y su título en Eastbourne. Tres veces finalista (las tres lo frustró Federer), seguramente el de Nebraska esté participando en una de sus últimas ocasiones en la Catedral.
El y Tomas Berdych son los únicos que completan ocho años de finales, además del tridente que lidera el tenis masculino.
Fernando Tetes - Ovación