Pasado el mediodía del soleado domingo, las diferencias entre “radicales” y “moderados” de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) se habían diluido en el agua de la preciosa piscina del hotel Alción, en la barra del bar o en la mesa del comedor donde los educadores descansaron luego de haber resuelto rechazar el programa liceal Promejora y de calificar de pacto entre “político y tecnócratas” al acuerdo educativo que impulsan el gobierno del Frente Amplio y la oposición.Durante el congreso realizado ayer por la mañana en el elegante hospedaje del balneario Solís, el gremio de los profesores exhibió sus divisiones más evidentes en cuanto a la táctica a emplear para enfrentar el plan descentralizador presentado por el Partido Nacional y apoyado por el presidente José Mujica. Unos están a a favor de la ocupación de locales y otros prefieren medidas un poco menos drásticas. “Todavía no quiero adelantar nada pero es muy probable que decidamos movilizaciones importantes para el inicio de los cursos de 2012. ¿Medidas de ocupación? No se descarta ninguna medida de lucha”, dijo a El Observador el presidente de Fenapes, Walter Zunino. Pero casi todos se unieron para considerar que la docente Estela Alem estuvo bien expulsada de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) por desempeñarse como orientadora del plan Promejora. El enfrentamiento entre el poder politico y el sindical quedó nuevamente expuesto ayer cuando el Congreso del Partido Socialista emitió una declaración de rechazo a la expulsión de la profesora Alem, quien se identifica con ese partido.
La declaración final de Fenapes no hace mención ni a expulsiones, ni a las ocupaciones de locales de Secundaria, ni refiere directamente al programa Promejora propuesto por el sector blanco de Jorge Larrañaga (Alianza Nacional). Esto molestó a los sectores más combativos que querían una declaración explícita sobre esos asuntos. Esa insistencia fue la que produjo los momentos más ríspidos del Congreso.“Pero ¿ustedes que quiere? No les sirve nada, parecen de derecha”, increpó uno de los profesores a quienes reclamaban un apoyo explícito a las ocupaciones de locales. “No estamos de acuerdo con esa forma de protesta. Pero más que llamarle la atención a los compañeros que la llevan adelante, otra cosa no podemos hacer”, dijo por su lado el dirigente de Fenapes, José Olivera.Olivera manifestó que el programa Promejora -que supone darle autonomía a una veintena de liceos- forma parte de avances “mercantilistas” impulsados desde el sistema “político partidario”.“Uno ve como los sectores del Frente Amplio aparecen todos los días con propuestas distintas y ni que hablar que la oposición juega y juega fuerte. El Promejora es la punta de un iceberg que implica meter la lógica del mercado en la educación”, agregó.En tanto, Zunino también expresó su rechazo a “estas reformas como las del Promejora que tratan de imponer y que son similares a las de los años 90 donde se tendía a la privatización de la enseñanza”.Zunino también criticó la injerencia del “poder político” en asuntos vinculados con la educación. Sobre la ocupación de locales de Secundaria por parte de militantes de ADES, Zunino dijo que la Fenapes “apoya la autonomía de las filiales” aunque se manifestó a favor del camino de la “negociación”. La declaración de Fenapes bregó por “un País Productivo con Justicia Social” y advirtió que la educación “no debe ser un botín de guerra de los políticos de turno”. Además instó a la convocatoria del Segundo Congreso Nacional de la Educación para “impedir la implementación de proyectos privatizadores elaborados por iluminados”.
La declaración final de Fenapes no hace mención ni a expulsiones, ni a las ocupaciones de locales de Secundaria, ni refiere directamente al programa Promejora propuesto por el sector blanco de Jorge Larrañaga (Alianza Nacional). Esto molestó a los sectores más combativos que querían una declaración explícita sobre esos asuntos. Esa insistencia fue la que produjo los momentos más ríspidos del Congreso.“Pero ¿ustedes que quiere? No les sirve nada, parecen de derecha”, increpó uno de los profesores a quienes reclamaban un apoyo explícito a las ocupaciones de locales. “No estamos de acuerdo con esa forma de protesta. Pero más que llamarle la atención a los compañeros que la llevan adelante, otra cosa no podemos hacer”, dijo por su lado el dirigente de Fenapes, José Olivera.Olivera manifestó que el programa Promejora -que supone darle autonomía a una veintena de liceos- forma parte de avances “mercantilistas” impulsados desde el sistema “político partidario”.“Uno ve como los sectores del Frente Amplio aparecen todos los días con propuestas distintas y ni que hablar que la oposición juega y juega fuerte. El Promejora es la punta de un iceberg que implica meter la lógica del mercado en la educación”, agregó.En tanto, Zunino también expresó su rechazo a “estas reformas como las del Promejora que tratan de imponer y que son similares a las de los años 90 donde se tendía a la privatización de la enseñanza”.Zunino también criticó la injerencia del “poder político” en asuntos vinculados con la educación. Sobre la ocupación de locales de Secundaria por parte de militantes de ADES, Zunino dijo que la Fenapes “apoya la autonomía de las filiales” aunque se manifestó a favor del camino de la “negociación”. La declaración de Fenapes bregó por “un País Productivo con Justicia Social” y advirtió que la educación “no debe ser un botín de guerra de los políticos de turno”. Además instó a la convocatoria del Segundo Congreso Nacional de la Educación para “impedir la implementación de proyectos privatizadores elaborados por iluminados”.