El técnico del Liverpool, Kenny Dalglish, salió en defensa del delantero uruguayo Luis Suárez por un presunto mal gesto del jugador hacia los hinchas del Fulham, en el partido de la liga inglesa entre ambos equipos, ayer, que terminó con triunfo del cuadro londinense por 1-0.
Suárez, que fue investigado por la federación inglesa (FA) en noviembre por presuntos insultos racistas al francés Patrice Evra, vio como se le anulaba un gol en el partido y reclamó un penal.
Al finalizar el encuentro, y aparentemente ante los abucheos de los hinchas del Fulham, el salteño hizo el clásico gesto de la "peineta"-tal como le dicen en España-: levantó el dedo medio de su mano izquierda en dirección a los aficionados locales.
"Su integridad es impecable. Puede mirarse en el espejo y dormir tranquilamente. Si otras personas pueden hacer lo mismo, entonces estupendo. Todo lo que pedimos es ser justos y honrados", añadió.
Sin embargo, aseguró que, en caso de ser verdad el incidente, se vería en la obligación de "tomar una decisión".
"Si me muestran la foto y me convenzo de que eso pasó, tendré que tomar una decisión, pero hasta que no se pruebe que eso sea cierto, no haré comentarios", expresó.
Dalglish sí calificó de "un escándalo" los insultos de los hinchas al "7".
La que está agazapada ahora es la FA, que está investigando el hecho y, en caso de creerlo necesario, podría adoptar una sanción (cargo por mala conducta para el uruguayo). En concreto, está a la espera del informe oficial del juego para proceder, según informó "The Guardian".
Recordemos que el mismo órgano todavía no se expidió en el supuesto caso de racismo que involucró a Suárez y Evra