La facilidad con que cambia el viento en la zona del incendio forestal en Rocha dificulta las tareas de las más de 250 personas (entre Bomberos, militares, personal municipal y voluntarios) que, desde hace cuatro días, combaten para controlar las llamas.
En las últimas horas, el fuego llegó a estar a dos kilómetros de Punta del Diablo y los vecinos pasaron toda la noche mojando los techos de sus viviendas y limpiando los terrenos en forma preventiva ante una eventual llegada de las llamas.
Sin embargo, sobre la mañana se registró un viraje del viento hacia el Sur y las llamas comenzaron a retomar sus pasos hacia su destino original: el balneario La Esmeralda. Esto llevará, explicó a El País el intendente rochense Artigas Barrios, a que se deba contar con mayores líneas de defensa en las inmediaciones del balneario.
De todas formas, las autoridades no bajan el nivel de alerta en Punta del Diablo, tanto por las cercanías de las llamas como por lo cambiante de la situación. Hoy, el secretario general de la Intendencia de Rocha, Darcy de los Santos, informó que por el momento las autoridades "no forzarán" ninguna evacuación en esa zona.El jerarca dijo que "es importante no alarmar y sí alertar", quien agregó que en caso de ser necesario se ordenará un "retiro ordenado" de las viviendas. En ese sentido, aconsejó a los vecinos más cercanos al foco ígneo a que "tomen la situación con calma" y estén preparados para un eventual abandono del hogar. "Tenemos que bajar el estado de ansiedad", puntualizó.
En caso que el fuego llegue al centro poblado, UTE ya avisó que deberá cortar la energía eléctrica, lo que afectaría el servicio de agua potable.
ESTRATEGIA. El jefe de relaciones públicas de Bomberos, José Escalada, explicó a EL PAÍS digital que hoy viajaban a Rocha oficiales de la fuerza para delinear nuevas estrategias de combate, ya que los cambiantes vientos han obligado a alternar los frentes de lucha.
Escalada dijo que esto implica un movimiento de personal, materiales y recursos que insume tiempo y energías.
El director de Bomberos, Roque Álvez, dijo ayer en conferencia de prensa que las tareas en la zona podrán insumir todavía unos seis días más.
Una buena noticia para las autoridades es que el camping de Punta del Diablo y el predio que lo antecede están en buenas condiciones, es decir limpios de ramas, restos de árboles, hojas y pastizales, por lo que se entiende que el fuego no tendrá un fácil acceso a más combustible.
Dentro del predio existe una piscina de importantes dimensiones que podría ser utilizada para atacar las llamas con mangueras de más de 100 metros de largo.
En las últimas horas, el fuego llegó a estar a dos kilómetros de Punta del Diablo y los vecinos pasaron toda la noche mojando los techos de sus viviendas y limpiando los terrenos en forma preventiva ante una eventual llegada de las llamas.
De todas formas, las autoridades no bajan el nivel de alerta en Punta del Diablo, tanto por las cercanías de las llamas como por lo cambiante de la situación. Hoy, el secretario general de la Intendencia de Rocha, Darcy de los Santos, informó que por el momento las autoridades "no forzarán" ninguna evacuación en esa zona.El jerarca dijo que "es importante no alarmar y sí alertar", quien agregó que en caso de ser necesario se ordenará un "retiro ordenado" de las viviendas. En ese sentido, aconsejó a los vecinos más cercanos al foco ígneo a que "tomen la situación con calma" y estén preparados para un eventual abandono del hogar. "Tenemos que bajar el estado de ansiedad", puntualizó.
En caso que el fuego llegue al centro poblado, UTE ya avisó que deberá cortar la energía eléctrica, lo que afectaría el servicio de agua potable.
ESTRATEGIA. El jefe de relaciones públicas de Bomberos, José Escalada, explicó a EL PAÍS digital que hoy viajaban a Rocha oficiales de la fuerza para delinear nuevas estrategias de combate, ya que los cambiantes vientos han obligado a alternar los frentes de lucha.
Escalada dijo que esto implica un movimiento de personal, materiales y recursos que insume tiempo y energías.
El director de Bomberos, Roque Álvez, dijo ayer en conferencia de prensa que las tareas en la zona podrán insumir todavía unos seis días más.
Una buena noticia para las autoridades es que el camping de Punta del Diablo y el predio que lo antecede están en buenas condiciones, es decir limpios de ramas, restos de árboles, hojas y pastizales, por lo que se entiende que el fuego no tendrá un fácil acceso a más combustible.
Dentro del predio existe una piscina de importantes dimensiones que podría ser utilizada para atacar las llamas con mangueras de más de 100 metros de largo.