El Ministerio de Salud Pública (MSP) no tenía claro hasta ayer cuándo llegarán al país las más de 160 mil dosis de la vacuna pertussis acelular para detener la propagación de la tos convulsa.
El gobierno se contactó con el Ministerio de Salud de Brasil para gestionar la compra, pero el país vecino aún no dio una respuesta certera sobre el arribo del fármaco. Según explicó ayer a El Observador el director de Salud del MSP, Yamandú Bermúdez, una de las posibilidades es que Brasil quiera donar las vacunas.
“Pero estamos trabajando, hace 48 horas que dijimos el plan que íbamos a hacer, tampoco es que estemos en una pandemia”, señaló el jerarca.
Mientras las cancillerías de ambos países llevan adelante las negociaciones del envío (las vacunas deben viajar en un contenedor especial para que no se rompa la cadena de frío), los pediatras advierten que hasta que no se empiece con el plan de inmunización y mermen los casos de tos convulsa, los padres deberían “reconsiderar” enviar a los bebés de hasta seis meses a las guarderías.
“Deberían reconsiderar enviarlos a las guarderías en donde hay otros lactantes que pueden tener tos”, indicó a El Observador la presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), Alicia Fernández.
El personal de las guarderías que trabajan con bebés no está incluido en la estrategia de vacunación que implementará el MSP. Así que el costo que tiene la aplicación de la vacuna (ronda los $ 1.000) deberá correr por cuenta del bolsillo personal o de la empresa. “Deberían dársela, es su responsabilidad”, opinó Fernández.
La especialista señaló que los padres que tengan bebés deberían evaluar no concurrir a lugares cerrados como shopping centers, en donde se puede llegar a exponer a un bebé sano a personas que tengan tos.
Antes que termine esta semana, la SUP prevé lanzar una serie de recomendaciones para que los padres puedan tomar medidas en caso de tener a su cargo recién nacidos.
Fernández advierte que “la vacunación tiene que empezar ya” porque recién a los 15 días de la aplicación de la vacuna la persona adquiere la inmunidad.
A los recién nacidos se los protege de la tos convulsa mediante la vacuna pentavalente que debe aplicarse en cuatro dosis (a los 2, 4, 6 y 15 meses). Sin embargo, el niño empieza a estar protegido recién a partir del cuarto mes.
El plan que empezará a aplicar el MSP una vez que lleguen las vacunas abarca a tres grandes grupos: las embarazadas que estén cursando el tercer trimestre (la idea es que les pasen la inmunidad a sus bebés), madres y padres que tengan hijos de hasta seis meses, y personal de salud que trabaje con niños.
El MSP indicó que aquellos niños que ya tienen su esquema de inmunización completo, y por ende las cuatro dosis de la vacuna pentavalente, no necesitan ser revacunados.
Reacción o prevención
La tos convulsa es una infección respiratoria aguda causada por la bacteria Bordetella pertussis, que afecta a todas las edades, pero los casos más graves se observan en niños pequeños.
Se considera un caso sospechoso de tos convulsa cuando una persona tiene tos persistente de al menos 14 días de duración o cuando, junto a la tos, se constatan vómitos, apnea o convulsiones.
En lo que va del año 2011, el MSP registró casi el doble de casos de tos convulsa que los registrados en 2010. A esto se agrega que este año cuatro lactantes fallecieron como consecuencia de esta enfermedad. Ayer el MSP informó del cuarto fallecimiento.
“El MSP tomó una medida reactiva, no preventiva, ante el cambio de conducta que tuvo la tos convulsa en el país”, señaló Fernández. Según la pediatra, Uruguay “no tenía ni la frecuencia ni la cantidad de casos” que se registraron este año.
En el mes de agosto, cuando los pediatras realizaron su congreso anual, la ministra de Salud de Costa Rica había advertido de este cambio de comportamiento de la tos convulsa en su país. “Pero parecía poco probable que ocurriera en la región; ni Argentina ni en Brasil se había advertido este cambio”, señaló Fernández.
El equipo de Epidemiología de la cartera de Salud había considerado incluir en el esquema obligatorio de vacunación la aplicación de una dosis de pertussis acelular a los jóvenes de 12 años. Sin embargo, no había definido esta política sanitaria y lo hizo ahora que tuvo lugar un “pico” de la enfermedad.
Con la inclusión de esta vacuna en la etapa adolescente, lo que se hace es “prevenir a futuro”, explicó Fernández.
Casos
El Ministerio de Salud Pública registró desde enero de 2011 y hasta la semana pasada, 65 casos de tos convulsa. La cartera de Salud advirtió que no se informarán más los casos porque lo que importa es la “tendencia” de la enfermedad.
El gobierno se contactó con el Ministerio de Salud de Brasil para gestionar la compra, pero el país vecino aún no dio una respuesta certera sobre el arribo del fármaco. Según explicó ayer a El Observador el director de Salud del MSP, Yamandú Bermúdez, una de las posibilidades es que Brasil quiera donar las vacunas.
“Pero estamos trabajando, hace 48 horas que dijimos el plan que íbamos a hacer, tampoco es que estemos en una pandemia”, señaló el jerarca.
Mientras las cancillerías de ambos países llevan adelante las negociaciones del envío (las vacunas deben viajar en un contenedor especial para que no se rompa la cadena de frío), los pediatras advierten que hasta que no se empiece con el plan de inmunización y mermen los casos de tos convulsa, los padres deberían “reconsiderar” enviar a los bebés de hasta seis meses a las guarderías.
“Deberían reconsiderar enviarlos a las guarderías en donde hay otros lactantes que pueden tener tos”, indicó a El Observador la presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), Alicia Fernández.
El personal de las guarderías que trabajan con bebés no está incluido en la estrategia de vacunación que implementará el MSP. Así que el costo que tiene la aplicación de la vacuna (ronda los $ 1.000) deberá correr por cuenta del bolsillo personal o de la empresa. “Deberían dársela, es su responsabilidad”, opinó Fernández.
La especialista señaló que los padres que tengan bebés deberían evaluar no concurrir a lugares cerrados como shopping centers, en donde se puede llegar a exponer a un bebé sano a personas que tengan tos.
Antes que termine esta semana, la SUP prevé lanzar una serie de recomendaciones para que los padres puedan tomar medidas en caso de tener a su cargo recién nacidos.
Fernández advierte que “la vacunación tiene que empezar ya” porque recién a los 15 días de la aplicación de la vacuna la persona adquiere la inmunidad.
A los recién nacidos se los protege de la tos convulsa mediante la vacuna pentavalente que debe aplicarse en cuatro dosis (a los 2, 4, 6 y 15 meses). Sin embargo, el niño empieza a estar protegido recién a partir del cuarto mes.
El plan que empezará a aplicar el MSP una vez que lleguen las vacunas abarca a tres grandes grupos: las embarazadas que estén cursando el tercer trimestre (la idea es que les pasen la inmunidad a sus bebés), madres y padres que tengan hijos de hasta seis meses, y personal de salud que trabaje con niños.
El MSP indicó que aquellos niños que ya tienen su esquema de inmunización completo, y por ende las cuatro dosis de la vacuna pentavalente, no necesitan ser revacunados.
Reacción o prevención
La tos convulsa es una infección respiratoria aguda causada por la bacteria Bordetella pertussis, que afecta a todas las edades, pero los casos más graves se observan en niños pequeños.
Se considera un caso sospechoso de tos convulsa cuando una persona tiene tos persistente de al menos 14 días de duración o cuando, junto a la tos, se constatan vómitos, apnea o convulsiones.
En lo que va del año 2011, el MSP registró casi el doble de casos de tos convulsa que los registrados en 2010. A esto se agrega que este año cuatro lactantes fallecieron como consecuencia de esta enfermedad. Ayer el MSP informó del cuarto fallecimiento.
“El MSP tomó una medida reactiva, no preventiva, ante el cambio de conducta que tuvo la tos convulsa en el país”, señaló Fernández. Según la pediatra, Uruguay “no tenía ni la frecuencia ni la cantidad de casos” que se registraron este año.
En el mes de agosto, cuando los pediatras realizaron su congreso anual, la ministra de Salud de Costa Rica había advertido de este cambio de comportamiento de la tos convulsa en su país. “Pero parecía poco probable que ocurriera en la región; ni Argentina ni en Brasil se había advertido este cambio”, señaló Fernández.
El equipo de Epidemiología de la cartera de Salud había considerado incluir en el esquema obligatorio de vacunación la aplicación de una dosis de pertussis acelular a los jóvenes de 12 años. Sin embargo, no había definido esta política sanitaria y lo hizo ahora que tuvo lugar un “pico” de la enfermedad.
Con la inclusión de esta vacuna en la etapa adolescente, lo que se hace es “prevenir a futuro”, explicó Fernández.
Casos
El Ministerio de Salud Pública registró desde enero de 2011 y hasta la semana pasada, 65 casos de tos convulsa. La cartera de Salud advirtió que no se informarán más los casos porque lo que importa es la “tendencia” de la enfermedad.