Hay rivalidad. Hay antecedentes de partidos calientes. Hay broncas pendientes desde la Copa América. Hay una historia que dice que Chile jamás ganó en el Centenario. Y hay una condición de líder que la selección uruguaya debe defender en el partido de esta noche contra los trasandinos por la tercera fecha de las Eliminatorias.
El juego reúne condimentos especiales. El propio entrenador de Uruguay, Óscar Tabárez, lo reveló: “Es un partido con un tinte especial por la capacidad del rival y porque jugamos en casa y la aspiración es ganar”.
El técnico celeste tiró por tierra el clima derrotista que existía en el país ante las innumerables bajas. Desde el primer entrenamiento aclaró que no compartía el dramatismo que se había instalado por las ausencias de Forlán, Maxi Pereira, Fucile, Gargano, Álvaro Fernández y Abel Hernández.
Y resolvió el equipo en las primeras de cambio. Su primera medida fue colocar línea de cuatro en el fondo. Existían dudas porque en la Copa América, ante el mismo rival, Tabárez puso tres hombres. Y después resolvió los dramas con Cáceres de lateral derecho, Palito Pereira por el otro sector y Gastón Ramírez para generar juego.
Al margen de las ausencias, los celestes van con la convicción de ganar los tres puntos: “Respetamos al rival pero sabemos quiénes somos nosotros”, comentó el entrenador uruguayo.
Chile llegó ayer a Montevideo en medio de un mar de problemas. Su interna se sacudió por actos de indisciplina provocados por cinco jugadores que fueron separados del plantel. Los sancionados atacaron al entrenador Claudio Borghi y el plantel se resquebrajó porque los referentes se molestaron con la actitud de algunos de los expulsados. La noticia alentadora para los trasandinos pasa por la presencia de Alexis Sánchez.
El partido se juega desde la hora 20 con el arbitraje del argentino Héctor Baldassi.
El sábado a Italia
La selección uruguaya viaja el sábado con destino a la ciudad de Roma, donde el martes 15 enfrentará en partido amistoso a la selección de Italia.
El juego reúne condimentos especiales. El propio entrenador de Uruguay, Óscar Tabárez, lo reveló: “Es un partido con un tinte especial por la capacidad del rival y porque jugamos en casa y la aspiración es ganar”.
El técnico celeste tiró por tierra el clima derrotista que existía en el país ante las innumerables bajas. Desde el primer entrenamiento aclaró que no compartía el dramatismo que se había instalado por las ausencias de Forlán, Maxi Pereira, Fucile, Gargano, Álvaro Fernández y Abel Hernández.
Y resolvió el equipo en las primeras de cambio. Su primera medida fue colocar línea de cuatro en el fondo. Existían dudas porque en la Copa América, ante el mismo rival, Tabárez puso tres hombres. Y después resolvió los dramas con Cáceres de lateral derecho, Palito Pereira por el otro sector y Gastón Ramírez para generar juego.
Al margen de las ausencias, los celestes van con la convicción de ganar los tres puntos: “Respetamos al rival pero sabemos quiénes somos nosotros”, comentó el entrenador uruguayo.
Chile llegó ayer a Montevideo en medio de un mar de problemas. Su interna se sacudió por actos de indisciplina provocados por cinco jugadores que fueron separados del plantel. Los sancionados atacaron al entrenador Claudio Borghi y el plantel se resquebrajó porque los referentes se molestaron con la actitud de algunos de los expulsados. La noticia alentadora para los trasandinos pasa por la presencia de Alexis Sánchez.
El partido se juega desde la hora 20 con el arbitraje del argentino Héctor Baldassi.
El sábado a Italia
La selección uruguaya viaja el sábado con destino a la ciudad de Roma, donde el martes 15 enfrentará en partido amistoso a la selección de Italia.