Una boca de pasta base gana cuatro veces más que un almacén

La semana pasada, el director nacional de Policía, Julio Guarteche, dijo en el Parlamento que “lo más importante” de la política antidrogas es evitar que los adolescentes se vinculen con el narcotráfico. Incluso en el gobierno se maneja que algunos encuestadores (en absoluto existen encuestas que lo digan) han registrado en asentamientos la opinión informal de jóvenes que dijeron que de grandes quieren ser narcotraficantes.

Más allá de la certeza de esos comentarios, es un hecho que el narcotráfico se ha convertido en un negocio que en algunos sectores no solo da prestigio y poder económico, sino que es un delito que crece porque tiene menos riesgo y sanción que una rapiña, generalmente deja más dinero que un atraco, es fácil de ejecutar por parte de mujeres, e incluso los narcotraficantes menores de edad ni siquiera fueron tenidos en cuenta por quienes juntan firmas para bajar la edad de imputabilidad que no incluyeron ese delito en la promovida reforma.

Una medida del peso económico que tiene una boca de pasta base en la economía de un barrio: de cada tiza de pasta base salen 50 dosis que se venden entre $ 30 y
$ 50. Es decir que por tiza se ganan $ 2.000. Una boca puede vender 10 tizas en una noche con facilidad, es decir que puede llegar a ganar $ 20 mil por día, dijeron fuentes de la Brigada Antinarcóticos.

Un almacén ubicado en el mismo barrio puede llegar a vender $ 4.000 o $ 5.000 pero la ganancia de ese comerciante no llega a los $ 1.000. El vicepresidente de Cambadu, Daniel Fernández explicó que el almacenero de barrio “vive de lo que tiene que tirar”. “Si le quedan dos litros de leche y se están por poner feas se hace una crema o un arroz con leche. Jamás come huvos duro porque se come los huevos rotos”, señaló.

Fernández afirmó que nunca tiene $ 10.000 en la caja. Relató que el almacenero que fue víctima de rapiña por una niña de 10 años y otros tres menores debió pagarle ese día al lechero con monedas porque la banda infantil le llevó todo lo que tenía.

“El almacenero va viviendo. Se mete en cuotas, pero no ve nunca dinero en efectivo”, dijo el gremialista.

De noche y por kilo
En una escucha telefónica que fue captada por la Brigada Antidrogas, el jefe narco le indicaba a una mujer que quería instalar una boca de pasta base cómo tenía que hacerlo:

“Nunca debía tener más de un kilo o kilo y medio de droga en el lugar; debía tener más en un depósito cercano para reponer durante la noche, solo vender de noche –porque la Policía no puede hacer allanamientos nocturnos– y antes de que salga el sol tenía que estar todo vendido. De lo contrario esconderla en otro lugar”.

En las bocas hay personas que compran para consumir y otras lo hacen para revender.
Otro investigador indicó que las bocas son negocios familiares que “emplean” a las mujeres. Este es un delito que no requiere armas, al menos no necesariamente, como una rapiña, y por eso es más “recomendable” para mujeres.

Además, por una rapiña el Código Penal sanciona con 4 años como mínimo, mientras que el tráfico es excarcelable, y tiene un mínimo de 20 meses.

No obstante, el 40% de las reclusas están presas por rapiña y 23% por tráfico de estupefacientes.

Otro “empleo”
Otra tarea vinculada al narcotráfico que ha aumentado es la de las mulas, las que se dedican a ingresar droga principalmente desde Argentina. Una mula recibe una paga de entre US$ 200 y US$ 400 por ingresar al país entre 40 y 60 tizas de pasta base. Ese es el máximo que una persona puede ingerir para llevarlas en el estómago, o también se las suelen adosar al cuerpo en la cintura, en las piernas, o llevarlas en los championes. Hace unos meses atrás fue incautada pasta base en el peluche que llevaba un niño que viajaba con sus padres y que ingresó al país por el puente de Fray Bentos.

La semana pasada Guarteche dijo en el Parlamento que la principal preocupación de la Policía es el ingreso de pasta base proveniente de la colonia boliviana instalada en Buenos Aires y que ingresan principalmente por Colonia.

Sin embargo, la Policía cada vez  registra más casos de mulas uruguayas que son captadas para llevar droga hacia Europa.
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