En 2013, la Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e INTERPOL confiscó bienes por un valor de 142.000 dólares americanos. En el transcurso del presente año la cifra se multiplicó por diez.
Como es sabido, el lavado de dinero es una maniobra que radica en hacer que los fondos que se obtienen por la comisión de actividades ilícitas, florezcan como el producido de actividades lícitas o legales y transiten sin dificultades en el sistema financiero.
En este sentido el titular de la Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e INTERPOL, José Pedro Izquierdo dijo que su Unidad realizó decomisos por un valor que supera ampliamente las confiscaciones realizadas en 2012 y 2013.
“El lavado de activos, siempre tiene como característica, un delito precedente”, explicó. “Normalmente la población cuando escucha hablar de lavado de activos, se imagina cantidades importantes en moneda extranjera que ingresa en bruto para comprar propiedades… para blanquear un dinero. Pero la situación no es tan así.
Lo que hay son procedimientos donde son procesadas algunas personas por diferentes delitos y conjuntamente se realiza un procedimiento por lavado de activos. Es decir, se ataca a la organización decomisándose todos los bienes que ha obtenido producto de la actividad ilícita”.
Estos embargos rondan el millón trescientos veinticuatro mil dólares y responden a operaciones de magnitud encabezadas por la Dirección General a la fecha, superando las realizadas años anteriores.