El presidente de la Unidad de Seguridad Vial (Unasev), Gerardo Barrios, aseguró a Unoticias que 2012 terminará con una reducción de entre el 10 y 15% de fallecidos respecto de 2011.
"Estamos hablando de 70 muertos y 300 lesionados menos. Calculemos también en familias y en costos sociales y económicos que implican los siniestros", añadió, precisando que se estaría generando una tendencia, en tanto que 2011 registró una baja respecto de 2010.
Barrios indicó que el descenso estimado estará en línea con las metas fijadas por las Naciones Unidas en la Década de Acción para la Seguridad Vial.
Según el titular de Unasev, el trabajo interinstitucional con organismos del estado y organizaciones privadas tiene un papel importante en la tarea, destacando el peso del Parlamento.
Para Barrios, resulta de gran importancia que el Senado haya dado un voto unánime al proyecto de seguridad vial que prohibe los viajes de pasajeros parados en ómnibus de media y larga distancia, obliga a que los autos tengan airbag y frenos ABS, así como a utilizar chalecos reflectores al viajar en moto.
Entre otros aspectos, recordó que la Unasev careció de unanimidad cuando se votó en el Parlamento la ley que la creó y consideró que las polémicas son constantes en materia de tránsito.
"La ley de la Unasev se votó por mayoría y, por tanto, nació medio renga. La polémica es bienvenida cuando permite avanzar. Pero, hay que ponerse a trabajar porque el tránsito le cuesta la vida a más de 700 personas al año y dejó 28.000.000 heridos el año pasado, o sea, que 78 uruguayos por día tienen siniestros con lesiones".
Además, Barrios advirtió que la ley debe ser reglamentada luego de ser aprobada por el Parlamento y adelantó que serán incluidas normas para la aplicación gradual de la nueva normativa.
"La ley dirá que no se puede viajar en los ómnibus de mediana y larga distancia, pero vamos a reglamentar las excepciones. Es impensable que no viajen en los ómnibus personas paradas", aseveró.
Los ómnibus de media y larga distancia cumplen con una función social, indicó Barrios, quien citó como ejemplo la aplicación instantánea de la normativa traería como consecuencia que una maestra del interior quedaría en la ruta sin posibilidad de traslado hacia la escuela.
La necesidad de reglamentar las excepciones se resolverá, tomando en cuenta estudios que indican que el 60% de las lesiones en accidentes de ómnibus son de pasajeros que resultan despedidos durante el siniestro, cuya probabilidad de muerte o heridas graves se multiplica por siete.
"Por tanto, habrá obligación de contar con cinturón de seguridad para todos los pasajeros y habrá limitación de la velocidad también para los ómnibus a los que se le permitan llevar pasajeros parados. Bajar de 90 km/h a 60 km/h -una de las posibilidades que estudiamos- no retrasaría tanto el viaje".
La Unasev evalúa que el límite de velocidad operaría de manera inmediata. Cuando un ómnibus con pasajeros de pie entre a una carretera con un máximo de 90 km/h, deberá viajar sólo a 60 km/h como máximo hasta que se bajen pasajeros y solo queden los que viajan sentados. Entonces, podrá aumentar la velocidad hasta 30 km/h más.
Textos: Héctor García Sánchez
Fotos: Martín Olmos
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