Los cirujanos volverán hoy a sus puestos en las emergencias de los hospitales de ASSE, luego de que una asamblea de los médicos aceptó una tregua transitoria en el conflicto que mantienen con el gobierno.
Tras casi tres horas de discusión, una asamblea de la Sociedad de Cirugía del Uruguay resolvió, sobre las 23.00 de anoche, levantar las renuncias en forma transitoria, por lo que los profesionales a los que les corresponda cubrir guardias de emergencia en los hospitales de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) durante el fin de semana se presentarán a trabajar.
Esa propuesta, que implica abrir una instancia de negociación, fue presentada ayer por el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Martín Rebella, a los cirujanos y al Poder Ejecutivo.
El presidente de la Sociedad de Cirugía del Uruguay, Mario Burguer, dijo a El País que es una medida "transitoria" y señaló que en caso que el lunes el gobierno no los convoque a una mesa de negociación retomarán las medidas gremiales.
"Las renuncias siguen vigentes, solamente las hemos suspendido", explicó Burguer. El gobierno había establecido como requisito indispensable para la negociación que los cirujanos volvieran a trabajar a las puertas de emergencia de los hospitales de ASSE.
Anoche, Rebella informó al secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, y al prosecretario, Diego Cánepa, la resolución de la asamblea de los cirujanos para comenzar a coordinar la instancia de negociación que se iniciará el lunes.
Hasta el jueves habían renunciado 35 cirujanos contratados por la Comisión de Apoyo de ASSE. El conflicto es por el pago de la nocturnidad y otros beneficios laborales.
El presidente José Mujica pidió a los cirujanos que retomen sus tareas porque no "quiere apretarlos para que atiendan a la gente" (ver nota aparte).
De todos modos, Burguer aclaró que el hecho de haber aceptado la propuesta planteada por el SMU no implica que los cirujanos acepten que esa gremial actúe como mediadora en la negociación.
El gobierno no está dispuesto a formar una mesa de diálogo con los cirujanos ya que considera que el único vocero de los médicos es el SMU, según dijeron autoridades del Poder Ejecutivo y los dirigentes de los especialistas médicos.
Mientras tanto, el SMU no está dispuesto a mediar entre las partes. En todo caso se haría cargo de presentar una fórmula para facilitar un acercamiento, según dijo ayer en conferencia de prensa el presidente del SMU, Martín Rebella.
El dirigente aclaró que el plan a proponer al gobierno se basa en que los cirujanos renunciantes vuelvan a trabajar. Plantean que a cambio el gobierno levante las sanciones anunciadas contra ellos.
Además, Rebella subrayó ayer que el SMU entiende que la aplicación de sanciones contra los cirujanos -tal como lo anunció el martes el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas- es algo inaceptable que rechazan todos los médicos.
"IRRESPONSABLE". Por su parte, el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Daniel Radío (Partido Independiente), inició en las últimas horas gestiones de mediación entre los cirujanos y el gobierno con el objetivo de acercar a las partes.
Tras mantener reuniones con los médicos y contactos telefónicos con autoridades del Poder Ejecutivo, el legislador llegó a una conclusión: "A esta altura tengo claro que al gobierno no le importa terminar con el conflicto porque perdió de vista el objetivo".
Radío dijo a El País que al Poder Ejecutivo "no le importan los pacientes" ya que ha tenido una "actitud irresponsable" de las autoridades.
A su juicio, el anuncio oficial en cuanto a que se cubrirán los cargos vacantes dejados por los cirujanos fue "un gesto de radicalización que puede terminar en un problema más grande".
Incluso, el legislador del Partido Independiente contó que ayer en la tarde dialogó con el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, a quien le aseguró que si el gobierno negociaba con los cirujanos estos volverían a trabajar en forma inmediata. "Pero Breccia me dijo que no", lamentó Radío.
El País Digital