El directorio de UTE aprobó un aumento en sus tarifas a partir del 1° de septiembre. La suba es de 4,6% promedio y habrá otra en febrero. Industriales y exportadores critican la medida porque entienden afectará la competitividad en el exterior y en el mercado interno.
El directorio de UTE resolvió ayer la segunda suba de tarifas del año ((ver recuadro) -aún falta la aprobación del Poder Ejecutivo- y adelantó que habrá otro incremento en febrero. Este rondaría el 6%.
La noticia no fue bien recibida por el sector industrial ni por el exportador, y les preocupa la medida. "Esto incide en los costos, en un momento difícil para la industria. Costos que la mayoría de las industrias no pueden traspasar a precios porque el mundo está muy cerrado y competitivo", dijo a El País el presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi.
El empresario recordó que el aumento se suma al de las tarifas del puerto, que en los últimos 12 meses fue de 28%, por lo que "se hace difícil" encontrar mercados donde los productos uruguayos puedan competir. "Poco a poco seguimos perdiendo competitividad. Y no estamos hablando solamente de exportaciones, sino también del mercado interno", afirmó.
Burghi resaltó que mientras en Uruguay se concretan ajustes al alza, el gobierno brasileño se apresta a anunciar una rebaja del costo de la energía en los próximos días. "Nuestros precios en góndola van a tener una diferencia. Si sumamos los problemas con Argentina, semana a semana la cosa se va a complicar. Recordemos que la industria en lo que va del año ha perdido cerca de 3% de la mano de obra ocupada. No son buenas señales", advirtió.
El presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), Álvaro Queijo dijo a El País que "el ajuste me cayó mal, en el sentido que uno esperaba a que se siguiera haciendo un esfuerzo para preservar la competitividad".
Queijo dijo que empresas del sector industrial manifestaron preocupación por la medida. "Todas las empresas que tienen incidencia sobre el valor agregado están preocupadas", afirmó.
El presidente de la UEU dijo estar preocupado por la tendencia, ya que "estamos yendo a liderar el mayor costo energético de la región".
En otro orden, el diputado nacionalista Álvaro Delgado, se quejó de haber "escuchado hasta el cansancio" al presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla asumir el compromiso de que no iba a hacer ajuste "y con esto se incumple".
Delgado calificó este nuevo aumento como "inconveniente" e indicó que "va a impactar en los hogares y en la competitividad del sector industrial y exportador".
El legislador dijo que realizará un pedido de informe para que las autoridades del ente expliquen los motivos por los cuales se decidió el ajuste. En tal sentido, no descarta la posibilidad de citar al Parlamento al ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman.
"OPORTUNO". Según Casaravilla, los motivos de la suba radican en "la situación del país en materia de hidraulicidad, pero también tiene que ver con los costos relativos que tiene el funcionamiento de la empresa".
Hasta el 7 de agosto, UTE había gastado US$ 953 millones, según los datos de la consultora XDT Ingeniería. Ese era el presupuesto para todo el año.
Tras el anuncio, Casaravilla resaltó que el ajuste compensa parte del 36% de los incrementos en los costos de generación que tuvo el ente. Indicó que el resto de los costos "los estamos financiando. Hicimos un equilibrio entre trasladar a tarifas o hacer un endeudamiento que, a la larga, lo paga la gente".
El presidente de UTE dijo que se realizó el aumento en el momento que la empresa consideró "más oportuno, dado que buscamos optimizar la satisfacción de los uruguayos".
Consultado sobre los porcentajes en que subirán las tarifas, Casaravilla reconoció que tras mantener diálogos con el ministro Kreimerman, ambos concluyeron que el ajuste "debería haber sido aun mayor, pero finalmente se trató de no impactar tanto en el sector industrial".
En otro orden, el jerarca informó que ya se evalúa un nuevo aumento en las tarifas para febrero de 2013. Confirmó que los técnicos del área financiera de UTE ya se encuentran trabajando para fijar el futuro ajuste.
"Hay una paramétrica que tenemos que ajustar en función de cómo funciona la tasa de cambio y el Índice de Precios al Consumo (IPC)", y agregó que el aumento a comienzos de año será por debajo del IPC.
La decisión del ajuste tomó por sorpresa al director por la oposición, Enrique Antía, quien dijo a El País que fue el único del directorio que votó en contra de esta nueva suba. En la reunión de ayer vino todo "cocinado" y no se discutió el ajuste, remarcó.
Antía recordó que se había dicho que no se producirían aumentos de tarifas. "Yo era partidario de mantenerlas, sabiendo que en dos años vamos a tener una energía más barata, no cargarle a la población este aumento de casi el 5%", indicó.
"No se pueden tener diferentes discursos, más allá de que hay un desfasaje grande, el gobierno no aguantó la estacada", agregó.
ALZA DE 4,6% A HOGARES Y DE 2,8% A PYMES
El directorio de UTE propuso al Poder Ejecutivo un aumento en todas las tarifas vinculadas al consumo energético.
Para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), el ajuste será de 2,81%. Afectará a 106.000 clientes, es decir 7,97% del total.
El consumo residencial, sufrirá una suba de 4,6%. La medida afectará al 88,85% de los usuarios, que superan el millón de personas.
Unos 42.100 clientes tendrán una suba de 5,3% en tarifas doble horario residencial.
Los grandes consumidores tendrán alzas de 5,8%, 6,8% y 7,4%. Afecta a 146 clientes.
PABLO ROSSI - El País Digital