La gremial preguntó a los expertos “¿cuál es la mejor estrategia de integración comercial para Uruguay?”.
Opertti (canciller desde 1998 a 2005, en gobiernos colorados), que habló al final, se preguntó para empezar: “¿Existe el Mercosur?”. A su juicio, la crisis del bloque regional es “existencial y no de funcionamiento”, porque “se ha violado el tratado a lo largo y a lo ancho”. En ese momento, mencionó la reciente suspensión de Paraguay del bloque por el cambio de presidente, luego de la destitución de Fernando Lugo vía juicio político.
Lacarte Muró (embajador de Uruguay en ocho países, entre otros en Estados Unidos y Argentina, ex ministro de Industria y Comercio en 1967), por su parte, propuso firmar tratados de libre comercio con Perú y Colombia, porque existe allí un mercado de 80 millones de consumidores que reclaman los productos que Uruguay vende al mundo. Desde su óptica, el acuerdo bilateral de libre circulación de bienes, servicios y personas que alcanzó el presidente José Mujica con su par de Brasil, Dilma Rousseff, a fines de junio en Río de Janeiro, es una “luz en el camino”.
Del Castillo (ex representante de Uruguay ante Naciones Unidas y la Organización Nacional de Comercio), finalmente, sugirió asumir la dificultad de Uruguay para marcar una agenda de inserción internacional. Para lograrlo, dijo, se debería ver el escenario regional y mundial, para luego, recién, trazar los objetivos razonables. El experto invitó también a mirar a países como Suiza, Noruega o Islandia, que crecen y consumen productos exportados por Uruguay, pero a la vez mantienen un perfil bajo a nivel mundial.
Las visiones críticas hacia cómo se maneja el Mercosur fueron insistentes. Los tres mencionaron como una posibilidad que Uruguay negocie o una salida, o una nueva relación con el bloque, aunque también los tres manejaron esa opción como inviable.
El Observador