El hijo de Violeta está preso desde enero en el Penal de Libertad, procesado por un caso de tráfico de drogas en Salto. Ella asegura que fue engañado y que si el proceso demuestra que él es culpable, ella donará un riñón para un trasplante.
"Soy madre de 7 hijos y abuela de 16 nietos y lo digo públicamente, mi hijo se comió un garrón y quienes actuaron en ese procedimiento saben que no tiene plata para invertir en drogas y mucho menos era un traficante", dijo entre sollozos Violeta Lairihoy sobre su hijo Víctor, procesado el 22 de enero por el Juzgado Especialziado en Crimen Organizado de 1er. Turno, a cargo de la jueza Graciela Gatti.
La de Violeta Lairihoy es la voz de una madre desconsoladapor la reclusión de su hijo de 45 años en el Penal de Libertad, acusado de ser integrante de una banda que comercializaba drogas. Ella desafía a que si al final del proceso que se le sigue a Víctor, a más de 9 meses de su detención, se le comprueba el delito del cual se le acusa, ella donará uno de sus riñones al Ministerio de Salud Pública para que lo destine a un trasplante.
El caso que llevó a la cárcel a este hombre, que se destacó como ciclista a nivel nacional en la década de 1980, se inició con un procedimiento de la Brigada Antidrogas el 21 de enero de este año en la intersección de las rutas 3 y 26, en el departamento de Paysandú.
Allí los policías interceptaron un auto Mercedes Benz que viajaba desde Salto hacia el Sur y al ser inspeccionado se le encontró en el interior 21 kilos de cocaína. En ese operativo fue detenido un policía que oficiaba como acompañante del conductor y luego las actuaciones se trasladaron a Salto.
Fue en este departamento donde, al otro día, fueron detenidas dos personas, entre ellas el hijo de esta madre que hoy proclama su inocencia porque dijo que "jamás" supo que en su camioneta habían trasladado la droga, aunque reconoce que en la noche anterior el otro salteño -que también está en el Penal de Libertad- le pidió que lo trasladara en su camioneta Ford F100 para llevar una caja "con rulemanes" y entregársela a un cliente que lo aguardaba cerca de la estación del ferrocarril.
Después le pidieron que los "arrimara" hasta el centro, cosa que hizo porque no sospechó que se trataba de un cargamento de droga, asegura Violeta Lairihoy.
Todos esos movimientos, supo después, habían sido seguidos por personal de la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) que realizaba una investigación.
La mujer no esconde que su hijo aparte de trabajar en la parrilla de la familia se dedicaba al "bagayo" desde la ciudad argentina de Concordia.
"Hacía lo que muchos salteños hacen y viven de eso. Traía ropas, refrescos como cualquiera; pero jamás pensó que este hombre que se dedicaba a la comercialización de mercaderías ingresadas de contrabando ese día lo utilizaría para cargarle la caja con la droga, mintiéndole que eran repuestos", señaló la madre de Víctor.
EL OPERATIVO. Al otro día del mandado al que según su madre se prestó Víctor, en la mañana del viernes 21 de enero, un equipo de la Brigada Antidrogas detuvo a un auto Mercedes Benz y una camioneta Daewoo en la ruta 3 y la 26.
En el auto, escondidos en el respaldo del asiento trasero, había paquetes con 21 kilos de cocaína. Tres personas fueron detenidas en ese momento: uno de ellos era un policía coloniense que se encontraba separado de su cargo. Enseguida, en varios allanamientos en Salto se registraron otras cuatro detenciones, entre ellas las de un funcionario policial que se desempeñaba en la Dirección de Migración y la de Víctor.
El gran despliegue policial fue registrado y divulgado ampliamente en la prensa local y nacional.
Al otro día, los detenidos fueron trasladados a Montevideo en un avión de la Fuerza Aérea. Es que las actuaciones del hecho estuvieron a cargo del Juzgado de Crimen Organizado de 1er. Turno.
Con la urgencia que imponen las 48 horas de detención preventiva, plazo en el cual el magistrado debe resolver la libertad o el procesamiento de los detenidos, se realizó el traslado aéreo en una hora y media en vez de por tierra, que hubiera implicado unas seis horas.
PIDE TRASLADO. La jurisdicción del juzgado también hace que las personas que están siendo juzgadas permanezcan cerca de la sede judicial en Montevideo.
La madre del recluso solicita que "por ser una persona sin antecedentes, buena conducta y tener la familia en esta ciudad, sea trasladado a Salto para estar cerca de sus hijos".
"Como madre y sabiendo qué tipo de persona es mi hijo sólo puedo decir que si me demuestran al término del proceso que es un delincuente, yo dono un riñón para un paciente de Salud Pública que necesite de un trasplante y esto de ninguna manera es para presionar a la Justicia", expresó Violeta Lairihoy.
Contó que cada 15 días se traslada a visitar a su hijo llevando también a algunos de sus nietos para que vean al padre.
"Viajamos 12 horas, esperamos tres o cuatro para entrar al penal y sólo podemos estar con él dos horas. Tengo el pecho partido en dos y sólo pido que la Justicia se expida cuanto antes para que se sepa la verdad de este caso que involucra a mi hijo como importador de estupefacientes", dijo la madre del recluso.
Así como Víctor continúa recluido, su camioneta también continúa bajo custodia de la Justicia.
Operación Esturión: 6 a prisión
El procedimiento del 21 de enero implicó un largo trabajo de inteligencia policial, así como tareas de seguimiento y otras técnicas para generar pruebas que la Justicia pueda dar por válidas a la hora de actuar. En el momento de ser detenidos los dos vehículos en los que la droga era transportada desde Salto a Montevideo, fueron detenidos tres hombres y procesados con prisión: C.D.Z.A. (montevideano de 40 años); O.D.G.M. -oficial de Policía coloniense de 50 años que estaba sumariado y separado del cargo-; L.M.A.B. (floridense de 49 años), así como C.F.M.G. De los cuatro detenidos en Salto, fueron implicados directamente con las operaciones de narcotráfico el hijo de Violeta (Víctor A.P.) y un feriante (J.C.D.M.). Otras dos personas fueron procesadas sin prisión.