"No quiere ponerse el cinturón", "casi estoy llegando a casa", "le saqué los arneses porque le molestaban", "viaja adelante, pero lo tengo agarrado". Esas son algunas de las frases que los inspectores de tránsito escuchan a diario cuando detienen un vehículo que viaja con niños a bordo sin las condiciones de seguridad requeridas.
Aunque la problemática es conocida, las autoridades entienden que la educación y la información son fundamentales a la hora de que los niños viajen seguros. Según datos de la Fundación Gonzalo Rodríguez tomados entre 2008-2009 sólo el 24% de los niños viajaban sujetos en vehículos particulares. De los que viajaban en sillas, sólo el 1% lo hacía de forma segura y el 68% de los Sistemas de Retención Infantil (SRI) disponibles en el mercado, no cumplían con norma técnica.
Si a estos datos nacionales se le suman cifras mundiales que indican que cada tres minutos un niño muere en el mundo en un accidente de tránsito, la problemática es aún más compleja.
Viajar seguros
Las cifras cambiaron en los últimos años. Según los últimos datos difundidos por la Fundación, actualmente el 31% de los niños viajan sujetos en los vehículos particulares, aún sin que exista una reglamentación específica al respecto. Más del 95% de los SRI disponibles en el mercado cumplen con la norma técnica y el transporte escolar exige los cinturones de tres puntas de altura regulable.
Sin embargo, desde la Fundación entienden que es necesario informar y educar sobre las consecuencias de que los niños viajen sin la correcta seguridad o con sistemas mal implementados.
Aunque la problemática es conocida, las autoridades entienden que la educación y la información son fundamentales a la hora de que los niños viajen seguros. Según datos de la Fundación Gonzalo Rodríguez tomados entre 2008-2009 sólo el 24% de los niños viajaban sujetos en vehículos particulares. De los que viajaban en sillas, sólo el 1% lo hacía de forma segura y el 68% de los Sistemas de Retención Infantil (SRI) disponibles en el mercado, no cumplían con norma técnica.
Si a estos datos nacionales se le suman cifras mundiales que indican que cada tres minutos un niño muere en el mundo en un accidente de tránsito, la problemática es aún más compleja.
Viajar seguros
Las cifras cambiaron en los últimos años. Según los últimos datos difundidos por la Fundación, actualmente el 31% de los niños viajan sujetos en los vehículos particulares, aún sin que exista una reglamentación específica al respecto. Más del 95% de los SRI disponibles en el mercado cumplen con la norma técnica y el transporte escolar exige los cinturones de tres puntas de altura regulable.
Sin embargo, desde la Fundación entienden que es necesario informar y educar sobre las consecuencias de que los niños viajen sin la correcta seguridad o con sistemas mal implementados.
Desde que el niño nace hasta que alcanza 1,50 metros de altura debe viajar en silla. Existen varios modelos de silla dependiendo de la edad del niño (grafico).
¿Cómo usar la silla?
-La silla se debe colocar de forma que el niño mire para atrás hasta tener-como mínimo- un año de edad y 10 kilos de peso.
-Los arneses que sujetan el niño a la silla deben estar correctamente ajustados.
-El niño debe viajar sin ropa de abrigo en la silla porque ésta puede provocar la falsa sensación de que está correctamente ajustado. El broche pectoral del arnés debe estar abrochado a la altura de las axilas.
-El mejor lugar para colocar la silla es la posición trasera central, para protección ante un choque lateral, siempre y cuando se cuente con el sistema de anclaje adecuado.
-Por más corto que sea el viaje, siempre se debe poner a los niños en sillas. Las estadísticas indican que la mayoría de los choques ocurren a distancias cercanas al punto de partida o llegada.
-Toda silla cumple con norma técnica y tiene fecha de vencimiento por lo que los padres deberán verificarla.
Los niños y el cinturón de seguridad
El cinturón de seguridad en los vehículos sujeta de forma adecuada a pasajeros a partir de 1,50 metros de altura. Por lo tanto, la utilización del cinturón como mecanismo de seguridad para niños menores de esa altura puede ser mortal en caso de accidente de tránsito. La situación es peor en caso de que se trate de un cinturón de dos puntas.
Según explicó la presidenta de la Asociación Uruguaya de Pediatría, Alicia Fernández, el impacto que genera un choque en un niño que viaja con cinturón de seguridad puede ocasionar daños severos a nivel medular, de las cervicales y lesiones importantes a nivel de cuello que pueden ocasionar la muerte.
¿Cómo usar la silla?
-La silla se debe colocar de forma que el niño mire para atrás hasta tener-como mínimo- un año de edad y 10 kilos de peso.
-Los arneses que sujetan el niño a la silla deben estar correctamente ajustados.
-El niño debe viajar sin ropa de abrigo en la silla porque ésta puede provocar la falsa sensación de que está correctamente ajustado. El broche pectoral del arnés debe estar abrochado a la altura de las axilas.
-El mejor lugar para colocar la silla es la posición trasera central, para protección ante un choque lateral, siempre y cuando se cuente con el sistema de anclaje adecuado.
-Por más corto que sea el viaje, siempre se debe poner a los niños en sillas. Las estadísticas indican que la mayoría de los choques ocurren a distancias cercanas al punto de partida o llegada.
-Toda silla cumple con norma técnica y tiene fecha de vencimiento por lo que los padres deberán verificarla.
Los niños y el cinturón de seguridad
El cinturón de seguridad en los vehículos sujeta de forma adecuada a pasajeros a partir de 1,50 metros de altura. Por lo tanto, la utilización del cinturón como mecanismo de seguridad para niños menores de esa altura puede ser mortal en caso de accidente de tránsito. La situación es peor en caso de que se trate de un cinturón de dos puntas.
Según explicó la presidenta de la Asociación Uruguaya de Pediatría, Alicia Fernández, el impacto que genera un choque en un niño que viaja con cinturón de seguridad puede ocasionar daños severos a nivel medular, de las cervicales y lesiones importantes a nivel de cuello que pueden ocasionar la muerte.
Aunque el niño viaje en los brazos de un adulto, las consecuencias en caso de accidente serán fatales. Gallego explicó que en un accidente a 30 km/h, un niño de 10 kg ejerce una fuerza equivalente a 167 kg, por lo cual los brazos de los padres son incapaces de sostenerlo.