Los numeros del CAMPEON

Once victorias en 14 partidos, sólo dos derrotas, 34 puntos obtenidos de los 42 disputados, sólo ocho unidades perdidas, 32 goles a favor (el equipo más anotador) y sólo 11 recibidos (el menos vulnerado). Esos son los números de Nacional en este Clausura y la conclusión es evidente: es un justo campeón.
¿Más datos que avalen este título tricolor? Ganó el clásico y derrotó a los otros dos equipos que siempre están en la pelea, Danubio y Defensor Sporting, con el mérito además de haber logrado esas tres imposiciones seguidas, porque así lo marcó el calendario, y sin haber recibido goles: 1-0 a Peñarol, 1-0 a la franja y 3-0 sobre los violetas.
Luego de un comienzo flojo, en el que sumó sólo un punto de los seis disputados (empató con Wanderers y cayó ante Fénix), el equipo tricolor enganchó una racha de siete victorias consecutivas: Bella Vista, Miramar Misiones, Liverpool, Cerro, Racing, El Tanque Sisley y Tacuarembó. Ello le permitió llegar a la punta del Clausura luego de ocho encuentros y desde entonces no abandonó más ese lugar, manteniendo una regularidad que los demás no lograron, razón por la cual comenzó a abrir una brecha en la tabla que le permitió acceder a la penúltima jornada con cinco puntos de ventaja tanto en el Clausura como en la Anual.
Repuesto del traspié que sufrió en la décima fecha ante River Plate, el tricolor derrotó a Central Español, Peñarol, Danubio y Defensor para coronarse campeón.
Juan Ramón Carrasco no pudo imponer el tiqui-tiqui, que se vio en cuentagotas; tampoco logró aplicar su sistema preferido, el 3-3-1-3, el cual abandonó luego de los malos resultados al inicio, los que incluso casi le cuestan el cargo ya en la quinta etapa.
El técnico utilizó 26 jugadores, de los cuales destacaron Sebastián Coates (el único que disputó los 1.260 minutos del torneo) en defensa, Facundo Píriz en el mediocampo y Tabaré Viudez en ofensiva. El "Morro" García es el goleador del equipo con 8 tantos y la tan criticada rotación en el arco le permitió aprovechar el gran nivel de Rodrigo Muñoz y Leonardo Burián.
El Clausura fue un torneo redondo para Nacional y "JR", que además hizo debutar con gran suceso al juvenil Nicolás López (tres goles en dos partidos) y a Alexis Rolín, productos genuinos de la cantera. Falta la frutilla sobre la torta: el Uruguayo. Y va por buen camino.
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