Todas las playas habilitadas de Montevideo están aptas para baños recreativos, de acuerdo con las dos campañas de muestreos realizadas entre el 20 y el 27 de noviembre.
Los resultados indican que son aptas para baños las playas Punta Espinillo, La Colorada, Pajas Blancas, Zabala, Punta Yeguas, Santa Catalina, Playa del Nacional, Cerro, Ramírez, Pocitos, Buceo, Malvín, Brava, Honda, de los Ingleses, Verde, de la Mulata y Carrasco.
Las playas Miramar, Puerto de Buceo y del Gas no se encuentran habilitadas para baños desde hace varios años.
En este período no se detectó la presencia de espuma cianobacteriana (acumulación de colonias de cianobacterias).
Los muestreos de agua de todas las playas del departamento y los análisis correspondientes son realizados por el Servicio de Evaluación de la Calidad y Control Ambiental de la Intendencia de Montevideo.
Se recuerda que:
Los guardavidas colocarán bandera sanitaria (roja con cruz verde en el centro) cuando se detecten condiciones que puedan significar potenciales riesgos para la salud de la población.
Está prohibido ingresar con animales a las playas de Montevideo hasta el 31 de marzo de 2015.
La Intendencia de Montevideo recomienda no bañarse en las siguientes condiciones:
Durante las 24 horas posteriores a lluvias.
En áreas donde se localizan acumulaciones de cianobacterias conocidas como “espuma cianobacteriana” (mancha verde, observable desde lejos).
Por mayor información vea aquí.
Se debe evitar que los niños se bañen o jueguen en la arena en la que se observen restos de manchas verdes (floración o espuma cianobacteriana).
En caso de presentarse alergias, irritaciones u otros trastornos de salud, debe consultarse al médico.
En caso de aparición de “aguavivas” de aspecto poco común y color azulado, correspondiente al tipo Fragata portuguesa (Physalia physalis), evitar especialmente el contacto con sus filamentos azules o violetas.
De producirse el contacto, lavar la zona afectada con la propia agua de mar (evitar frotarse con arena), aplicar compresas o paños fríos.
Usando guantes, extraer cualquier resto de tentáculo que permanezca adherido a la piel. Consultar al médico si se presentan molestias persistentes luego de contacto accidental.