La ANEP amplía y mejora espacios de Educación Media en zona ganadera y forestal al noroeste de Lavalleja

La serranía del departamento de Lavalleja -al noroeste y entre sus majestuosos paisajes- alberga varias poblaciones comunicadas por la Ruta Nacional N° 7, que transitan un destino común y cuyo sustento se apoya, fundamentalmente, en la explotación ganadera propiciada por las generosas pasturas naturales que cubren las suaves ondulaciones de los cerros, en los que, además, actualmente se advierte la forestación, compartiendo el espacio para aportar al esfuerzo por el desarrollo de la sociedad.


En ese ámbito, la Educación Pública cumple un rol estratégico, en la medida que es la responsable de gestionar y habilitar una oferta de formación y capacitación de calidad que, entre otros elementos, contemple las necesidades de la gente de la zona.

Por esa razón, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) –en el marco del Plan “ANEP en Obras”- procedió a la ampliación y remodelación  del Liceo “Prof. Salvador Fernández Correa” de José Batlle y Ordóñez, del Consejo de Educación Secundaria (CES), en la 4ª sección judicial del departamento de Lavalleja.

El centro educativo –ubicado en la calle José Dubra s/n, frente a la plaza principal de la localidad, fundado hace 41 años- ofrece el Ciclo Básico y el Bachillerato a una matrícula de 370 estudiantes, que se nutre con adolescentes de la vecina localidad de Nico Pérez, y de quienes llegan desde el cercano Pueblo Illescas (sobre Ruta 7) y desde el Pueblo Zapicán (sobre Ruta 14).

El cuerpo docente de la Institución se conforma con la directora, 33 profesores, 2 profesores de Educación Física, una profesora encargada del Espacio Curricular Abierto (ECA) –en cuyo marco se dictan clases de danza y teatro-y un Profesor Orientador Bibliográfico (POB), con el apoyo de 5 funcionarios administrativos y 6 auxiliares de servicio.

Las obras de ampliación del edificio –realizadas mediante la construcción en sistema industrializado, con una inversión de 5.764.925,00 pesos, con recursos propios del Organismo- comprende 4 aulas comunes nuevas, además de la circulación, los espacios exteriores, un salón de videoconferencias y dos gabinetes higiénicos nuevos.

La infraestructura del centro educativo cuenta también con otras 6 aulas comunes, laboratorios, biblioteca, bedelía, sala de profesores, despacho de dirección y otros dos gabinetes higiénicos que fueron remodelados.

UNA NUEVA REALIDAD

La ceremonia de inauguración –que contó con la presencia de las principales autoridades educativas y de los gobiernos departamental y municipal- se desarrolló en un ambiente de celebración por el logro alcanzado, con un claro contenido de emotividad, ya que en la oportunidad, también se rindió homenaje al docente cuyo nombre identifica al Liceo, Profesor Salvador Fernández Correa.

El acto estuvo engalanado por la entusiasta participación de los vecinos de la localidad, el profesional y calificado aporte de la Orquesta Juvenil “Eduardo Fabini” de Minas, las solidarias delegaciones –con sus respectivos abanderados- de los demás centros educativos de la zona y las interpretaciones artísticas de danza de los alumnos del Liceo, quienes desplegaron los aprendizajes adquiridos en su tiempo dedicado al Espacio Curricular Abierto.

La Directora de la Institución, Profesora Rosmarí Martínez, agradeció la sustancial y necesaria ampliación locativa, que afirmó está en línea con el “compromiso de mejorar la calidad educativa. Se logró armonizar la necesaria funcionalidad con la estética edilicia”.

La docente valoró que los alumnos al transitar por la etapa de la Educación Media, “deberán seguir adquiriendo experiencia”, aunque advirtió que en el proceso de “esa formación, no podemos caminar solos sino que los padres y las madres deben colaborar”.

Por otro lado, Martínez pidió que sus alumnos “aprovechen lo que se les ofrece”, con la intención de “fomentar hábitos democráticos” a efectos de “consolidar el proyecto educativo”.

Más adelante, la alumna de 6° año de Bachillerato opción Derecho, Sofía Vázquez –hablando en representación de sus pares- recordó que el local liceal “no estaba preparado para alojar a tantos alumnos y se notaba la falta de salones”, razón por la cual, con paciencia y comprensión fueron sorteando los obstáculos.

“El próximo año será todo diferente, no se pasará ni frío ni calor y cada grupo tendrá su salón”, precisó. Asimismo, pidió a los estudiantes que permanecerán en el centro educativo “que cuiden el local, porque se necesita”.

JUSTO HOMENAJE

Amílcar Fernández, hijo del profesor de Literatura, cuyo nombre designa al Liceo, aseguró sentir una “profunda alegría” por el homenaje a su padre, fundamentalmente por el proceso que se desarrolló para la nominación, ya que “fueron los ex alumnos, quienes lo conocieron educando, los que definieron su nombre. Mi viejo dedicaba su vida a la enseñanza”.

La gente acompañóLa ex alumna Nelly Fraga valoró que el Liceo “adquiere identidad propia” con la nominación, considerando que se trata de “un justo homenaje a quien dedicó su vida a la enseñanza, conjugando su conocimiento con su humanidad, entregado a una vocación generosa”.

Por su lado, la directora General del CES, Inspectora Celsa Puente, señaló que Uruguay “está sintiendo la necesidad de dignificar los espacios educativos”. En ese sentido, sostuvo que los liceos “deben ser escenarios dignos para crecer y desarrollarse”.

“Designar un liceo con el nombre de un profesor marca un mojón”, porque involucra un reconocimiento a la persona que se entregó por completo a la docencia. Asimismo, entiende que la propuesta educativa debe contemplar la posibilidad de “hacer un reparto equitativo del capital cultural para construir una sociedad más justa”.

Por último, el Presidente del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la ANEP, Profesor Wilson Netto, saludó a sus colegas presentes en la ceremonia, asegurando que en el Liceo “encontré docentes y una directora, dispuestos a entregar su tiempo para la Educación Pública”.

El jerarca, sostuvo que en el Estado “la infraestructura y las capacidades humanas están al servicio del desarrollo de la gente. En la ANEP, buscamos que nuestros jóvenes tengan mayores oportunidades, a través de la Educación Pública”.

LUGAR CON HISTORIA

La localidad de Batlle y Ordóñez –que tiene alrededor de 2.300 habitantes- se encuentra situada en la zona noroeste del departamento de Lavalleja, sobre la Cuchilla Grande, en el límite con el departamento de Florida, junto a las costas del arroyo Sauce, próximo al cerro Nico Pérez, a la altura del kilómetro 203 de la Ruta 7, en el cruce con la ruta 14. Además, es lindera con la localidad de Nico Pérez -perteneciente al departamento de Florida- con la cual, conforma un sólo núcleo poblacional.

La ciudad fue fundada por resolución del 25 de junio de 1883, a petición de Carlos Núñez, apoderado del Doctor Francisco De León, con el nombre de Nico Pérez. A partir del 19 de marzo de 1907 la parte de la localidad ubicada en el departamento de Lavalleja tomó el nombre actual, en honor al ex presidente José Batlle y Ordóñez, mientras que la parte ubicada en el departamento de Florida, conservó su nombre original.

El lugar fue testigo de varios acontecimientos históricos, entre ellos, el Pacto de Nico Pérez del 26 de marzo de 1903, en cuyo marco el General Aparicio Saravia se entrevistó con los negociadores del gobierno de José Batlle y Ordóñez, lo cual puso fin al movimiento revolucionario. Otro acontecimiento que se desarrolló allí, fue el desarme de las fuerzas revolucionarias, dando fin a la guerra civil el 9 de octubre de 1904.
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