La nueva decana de la Facultad de Enfermería, profesora Mercedes Pérez, publicó una nota en el sitio web del servicio alentando a docentes, estudiantes, egresados y funcionarios a trabajar «en equipo, con honestidad, con respeto, en la diversidad y en la discrepancia».
Pérez, especialista en Enfermería Materno Infantil y en Gestión de Servicios de Salud, fue electa como nueva decana el pasado 28 de diciembre.
El cogobierno es la mejor herramienta
«Montevideo, 1º de enero del 2013
Estimados compañeros docentes, estudiantes, egresados y funcionarios de la Facultad de Enfermería en su conjunto:
Por decisión de la mayoría de los integrantes del Claustro de Facultad en su sesión del día 28 de diciembre del 2012 he sido electa Decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de la República.
Nuestro servicio ha dado un paso importante en la realización de un acto eleccionario con las condiciones universitarias que favoreció la expresión de todos y cada uno, y un colectivo que demostró poder renunciar a proyectos individuales para desarrollar y permitir desarrollar un proyecto colectivo logrado mediante el diálogo y expresiones formales de ello.
Somos todos responsables de este paso dado, que solo es el primero de una gran caminata que nos llevará hacia la Facultad que queremos, expresado en nuestro proyecto colectivo, y que al decir de Galeano es como la utopía, “esta en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos mas allá”; y que también, como la utopía, ese proyecto colectivo “nos sirve para caminar”.
Hablar de proyecto colectivo en la Universidad implica integrarse, participar y ser parte de la vida institucional; implica desde donde estemos y desde donde somos, ser participes de la toma de decisiones y ser responsables de las mismas. El cogobierno es la mejor herramienta para esto y siempre desde donde estemos: estudiando, trabajando en la docencia, desarrollando tareas profesionales en cualquiera de los lugares donde los enfermeros nos desempeñamos tenemos la
oportunidad y la responsabilidad de ser parte de la solución a los problemas de la Facultad porque también somos parte de los problemas aunque solo vayamos el día del voto obligatorio.
Nuestra historia institucional hace que quizás no tengamos tan incorporado en nuestro ADN de la disciplina algunos aspectos del cogobierno, pero ya es hora de que asumamos que lo que pasa en la Facultad nos pasa a todos, y esta crisis nos afectó a todos sin distinción. Pero no le pasó a otros ni son otros los responsables, somos todos y cada uno de nosotros.
Como toda crisis nos trajo penas, uniones, desuniones, angustias, nos conocimos mejor, nos acompañamos, pero definitivamente nos mostró una vez más que pudimos salir de ella cuando cada uno puso sobre la mesa lo máximo de sí para ofrecerlo al colectivo, y trabajamos duro para salir de ella sin conformismos, con todos los potenciales de cada uno dentro de un marco de respeto y tolerancia.
Salir de una crisis nos traerá avances, porque tuvimos que fortalecernos para superarla, porque superar la crisis siempre es avanzar y fortalecerse. Según Einstein: “la única crisis amenazadora es la tragedia de no querer luchar por superarla” y nosotros la superamos…pudimos dar el primer paso para caminar, después de haber estado seis meses detenidos.
Ahora tenemos mucho para andar, pero sabemos que las heridas se curan y somos especialistas en curarlas, que quedan cicatrices y sabremos trabajar con la humildad, el respeto y el afecto suficientes para que esas cicatrices permitan ser una marca de que aquello pasó y se superó, mirando siempre hacia adelante, pero sin perder de vista que el pasado es donde nos paramos para avanzar.
No será fácil, pero cuando se elige una profesión cuyo objetivo es cuidar, esta en nuestra naturaleza poner la energía, el amor por lo que hacemos, el esfuerzo y la aceptación de que no siempre los resultados son los que queremos pero hay que superarlo.
Sin dudas, las cosas pueden ser mejores si las trabajamos en equipo, con honestidad, con respeto, en la diversidad y en la discrepancia. Somos una profesión resiliente, que habitualmente mostramos poco lo que hacemos bien y que somos noticia cuando tenemos problemas. En nuestras manos esta mostrar, cambiar y consolidar lo más valioso de nuestro acerbo profesional.
La confianza en los demás, y puntualmente depositada en mí para esta nueva etapa es un valor que debemos seguir cultivando, para trabajar juntos en armonía, aprendiendo unos de otros sobre todo cuando discrepamos, sin que esto sea una dificultad si no una fortaleza. Trabajando codo a codo, poniendo toda nuestra mira en quienes dan sentido a nuestra tarea diaria, saldremos adelante y recuperaremos el lugar en nuestra querida Universidad y en todos los ámbitos.
Todos tenemos algo para aportar y debemos comprometernos a hacerlo porque todos somos parte de un equipo que debemos sumar para avanzar hacia nuestra meta común y consolidar nuestro prestigio.
Quisiera reconocer el valor de quienes renunciaron a sus propios planes y a quienes aún discrepando tuvieron la grandeza de priorizar la Institución y la disciplina, quienes son parte importante del proyecto a desarrollar y del equipo para avanzar.
También agradecer a todos los que apoyaron a la Institución y nos acompañaron durante la etapa mas aguda de la crisis y nos seguirán acompañando siempre desde la Universidad, porque utilizaron sus tiempos personales y de otros servicios para poder hacerlo, con espíritu universitario y como compañeros de ruta.
Un capítulo aparte merecen los funcionarios de la Facultad que han estado siendo participes involuntarios en muchas oportunidades, de problemas de los cuales mantuvieron una actitud de preocupación, con gran sentido de pertenencia a la Universidad pero la imparcialidad suficiente como para que las decisiones se tomaran informadamente. A ellos agradecemos sus actitudes, sus planteos respetuosos y su trabajo cotidiano de siempre.
Podremos hacerlo, porque una vez la Escuela Universitaria fue cerrada y nosotros logramos integrarla a la Universidad nuevamente, porque no hace tanto nos propusimos que la escuela sería Instituto y luego que fuera Facultad y lo logramos con el esfuerzo de todos.
Así que esta crisis sale con todos nosotros integrados en este proyecto colectivo, en el marco de las normas y valores universitarios, con mucho trabajo, mucha creatividad, coraje y amor por lo que hacemos. ¡Felicidades a todos en el nuevo año!
Construyamos juntos un año lleno de caminos para andar, vínculos para reconstruir, desafíos para enfrentar y la certeza de que podemos.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos
y la valentía de arriesgarnos a estar juntos
porque de nada sirve un diente fuera de la boca
ni un dedo fuera de la mano”. Eduardo Galeano».