Peñarol y River Plate igualaron 1 a 1 en el Centenario en un partido con muchas emociones. Christian González abrió la cuenta para el darsenero y Olivera, la gran figura, igualó para el aurinegro, que jugó gran parte del partido con nueve jugadores.
El partido no se había armado y llegó el primer gol de la tarde. Christian González le ganó en el forcejeo a Macaluso y de cabeza puso el sorprendente 1 a 0 a para River Plate a los tres minutos. Peñarol, desconcertado, todavía no se había metido en el partido cuando se quedó con un jugador menos. Avenatti aprovechó que la zaga quedó mal parada y encaminó solo hacia el arco de Gelpi, pero Macaluso lo bajó antes de entrar al área y Prudente no dudó: roja directa.
Si el gol había pegado duro, la expulsión dolió aún más. Los nervios y la desprolijidad se adueñaron del conjunto de Da Silva, que no encontraba explicación a lo que sucedía. Aureliano Torres ocupó el lugar de Darío Rodríguez en el lateral y el capitán fue al lugar de Macaluso.
De todas formas, de a poco y con más ganas que fútbol, el aurinegro logró emparejar las acciones. Grossmüller rozó el palo con un lindo remate y Olivera se las ingenió para complicar en más de una ocasión junto a Zalayeta. Los dos delanteros se enfrentaron "mano a mano" en más de una ocasión ante los cuatro defensas darseneros.
El partido tomó un vértigo tal como si faltara poco para el final y eso que solo iban 25 minutos de la primera parte. Es que Peñarol puso pie firme y por momentos controló al conjunto de Almada, que atacando con tres obligó a Peñarol a mantener a los cuatro defensas en el fondo.
A falta de cinco minutos llegó el empate carbonero. Centro de Grossmüller y Olivera, con su olfato goleador, empujó la pelota que quedó boyando en el área. De todas formas, el respiro y alivio para el conjunto aurinegro duró poco. Porque Zalayeta fue fuerte a una pelota divida y le entró duro a Carrera. Prudente, decidido, le mostró la tarjeta roja al delantero aurinegro y Peñarol se quedó con 9 jugadores para los segundos 45 minutos.
Y fueron 45 minutos electrizantes porque la diferencia de dos jugadores se notó y mucho. No porque River haya sido más que Peñarol, sino porque los espacios se hicieron gigantes. Y aunque River nunca terminó de acelerar a fondo para meter a Peñarol en su área, contó con dos ocasiones claras donde respondió bien Gelpi.
Peñarol luchó y se plantó muy bien en el fondo. Alejandro González fue impasable al igual que Valdez y Olivera fue la gran figura. Corrió, marcó y luchó solo contra toda la defensa darsenera y se las ingenió para generar faltas y peligro cerca del arco de River.
Sobre el final River no lo pudo aprovechar y Peñarol casi lo termina ganando. Finalmente fue empate; un punto que no le sirve a Peñarol pero viendo el trámite del partido es positivo, por la entrega y por algunos rendimientos individuales muy altos.
ALAN VACCARO - Ovación