Para mejorar el nivel de la educación no solo hacen falta recursos como lo demuestran algunas cifras. Desde que asumió el gobierno del Frente Amplio en 2005, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) prácticamente duplicó el monto destinado a la formación tanto de docentes como de alumnos del sistema, gracias a que el presupuesto educativo se ha elevado a US$ 2 mil millones al año. Sin embargo, la repetición de los estudiantes de Ciclo Básico creció casi cinco puntos porcentuales en el período (4,7%). La cobertura no tuvo incrementos significativos y además la brecha entre ricos y pobres en el acceso a la educación se mantiene. En tanto, los egresados de Magisterio, quienes cuestan más al sistema, son la tercera parte de los que eran en 2005.
El gasto por alumno fue casi duplicado en siete años, si se compara la partida destinada a cada estudiante en 2011 con lo que se gastaba en 2004. Según un informe presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas en la comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores, al que accedió El Observador, en 2004 un alumno de UTU costaba $24.000 al año y ahora cuesta $47.000. En tanto, la ANEP pasó de destinar $19.000 a un estudiante de Secundaria a $37.000 en 2011; y $18.000 en uno de Primaria en 2004 a $35.000 el año pasado.
Sin resultados
A pesar del crecimiento exponencial del presupuesto, los resultados educativos continúan en el debe. Por ejemplo, el índice de repetición de alumnos de Ciclo Básico fue del 27,8% en el año 2010, cuando el objetivo del gobierno era reducir ese valor al 15% antes de 2015, como se señaló en el acuerdo multipartidario. En estos años, la repetición en lugar de bajar mantuvo un crecimiento sostenido (ver gráfica de repetición).
Quienes más repitieron en 2010 fueron los alumnos de primer año de los liceos de Montevideo (42,9%), según el anuario estadístico 2010 publicado por el Ministerio de Educación y Cultura.
Tampoco hubo avances estos años en el abandono de los estudios por parte de los liceales.
Mientras que en el año 2005 se había desvinculado del sistema el 4,4% del total de alumnos matriculados, en 2010 esa cifra se ubicó en el 4,1%.
Además las pruebas PISA 2009, donde Uruguay ocupó el puesto 47 entre 65 países, revelaron que el sistema de la ANEP es el cuarto más desigual de Latinoamérica. La evaluación aplicada a estudiantes de 15 años demostró que el 70% de los alumnos que participaron de la prueba se encuentra por debajo del umbral mínimo requerido, tanto en lectura como en capacidades matemáticas y en aprendizajes científicos, y esos resultados no fueron muy distintos a los registrados en 2003, cuando Uruguay participó por primera vez de las pruebas.
Otro aspecto en el cual la educación tiene resultados negativos es en la brecha entre ricos y pobres y se verifica en materia de promoción liceal. El 72% de los jóvenes de 21 y 22 años que pertenecen al quintil más rico habían terminado el liceo en 2011, mientras que entre los más pobres fueron sólo el 9,6%, según la Encuesta Continua de Hogares 2011 del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En cuánto a la matrícula de Educación Media tuvo su pico de los últimos diez años en 2003, cuando concurrían al liceo 278.371 alumnos, pero dos años después, en el primer inicio de cursos de la gestión de gobierno de Tabaré Vázquez descendió a 263.586 alumnos. En 2010 volvió a crecer a 270.705 estudiantes, según el último anuario del MEC.
El ritmo de crecimiento fue distinto en los centros de UTU, que en 2005 tenía 35.259 estudiantes matriculados y en 2010 ascendió a 52.272 jóvenes.
A su vez, en Primaria la repetición fue reducida sólo dos puntos porcentuales. El índice de repetición bajó de 8,1 % en 2005 a 6,1% en 2011. Primaria destaca como un logro la reducción a la mitad del ausentismo escolar. Los alumnos con asistencia insuficiente fueron 16.668 el año pasado, cuando eran 29.452 en 2009.
Los que más reciben
De acuerdo con el informe presentado por el MEF al Parlamento, en los alumnos que más invierte el Estado es en los de Formación Docente. Cada estudiante de Magisterio o Profesorado le cuesta a la ANEP $ 55.000 al año, cuando en 2007 se financiaban con $31.000.
Pero a pesar de destinar más dinero a la formación docente, la promoción de esas carreras viene cayendo. La matrícula se mantuvo en el entorno de los 20.000 alumnos entre 2005 y 2010 pero la cantidad de egresados cayó de forma significativa.
Los maestros recibidos en el año 2005 fueron 1.414. En 2010 los egresos de Magisterio cayeron a 683. El año pasado también hubo alrededor de 650 egresos. El sistema de Primaria demanda todos los años 1.000 nuevos docentes, pero el gobierno advierte que los educadores capacitados cada vez son menos.
El Estado destina un 33% más de presupuesto a financiar la formación de un profesor que la de un estudiante de Secundaria e invierte 36 % más en un estudiante de Magisterio que en cada escolar.
Para el ministro de Educación, Ricardo Ehrlich, la formación docente es la “piedra angular” del cambio educativo, según afirmó en una columna publicada en la revista Políticas de la Presidencia.
El gobierno pretende mejorar la calidad de la formación docente dándole a la carrera rango universitario con la creación del Instituto Universitario de Educación, en actual trámite parlamentario.
El Observador