Andrés Manuel López Obrador se puso en la ruta de la confrontación con el nuevo gobierno del PRI. Este lunes, y con más de quince millones de votos obtenidos, pero siete puntos porcentuales abajo del ganador Enrique Peña Nieto, el candidato del Movimiento Progresista anunció que impugnará la elección presidencial.
Acompañado de los presidentes de los tres partidos de izquierda que le hicieron su candidato, López Obrador dijo que la elección “a todas luces fue inequitativa y plagada de irregularidades”. El candidato de la izquierda denunció que hubo compra de votos en una operación que según él llevaron a cabo los gobernadores príistas y que habría implicado un gasto multimillonario. “Vamos a pedir transparencia total, limpieza de todo el proceso. Vamos a pedir la revisión de actas y, en algunos casos, el conteo de boletas”.
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