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lunes, 13 de marzo de 2017

Mortalidad infantil mantiene tendencia decreciente de la última década.

La subsecretaria de Salud Pública, Cristina Lustemberg, informó que en 2016 fallecieron 376 niños, cuando 10 años atrás la cifra superaba los 500. Si bien se confirmaron nueve decesos más que en 2015, la tendencia es a la baja. El incremento se explica por la incidencia que tiene la cantidad de nacimientos en el cálculo de la tasa de mortalidad. En 2016 la cifra de adolescentes embarazadas cayó a 800.


En 2006 fallecieron 502 niños y en 2016 la cantidad se redujo a 376, informó la subsecretaria de Salud Pública. La tasa de mortalidad para el año pasado fue de 7,99 por cada mil nacidos vivos. A pesar de los nueve decesos más en 2016 que en el año anterior, Lustemberg indica que “Uruguay viene reafirmando la tendencia decreciente”. El leve aumento se explica en parte por la baja de los nacimientos entre los años señalados.

Estos datos fueron destacados durante la presentación del ciclo de coloquios "Tendencias recientes de la fecundidad, natalidad, mortalidad infantil y mortalidad materna en el Uruguay", organizado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), que se efectuará en abril, mayo y junio.

En el último año nacieron 1.877 niños menos. Una de las explicaciones de la caída en la natalidad es la reducción de la cantidad de embarazos adolescentes (unos 800 menos).

Como marco de la baja en la natalidad, Lustemberg marcó que “casi el 46 % de los países, la totalidad de los europeos, Estados Unidos, Canadá, dieciséis países de América Latina y algunos de Asia tienen esta tendencia de ir disminuyendo los niveles de fecundidad y nacimientos”. La subsecretaria entiende que se debe dejar de hablar de tasas para hablar de tendencias, teniendo en cuenta lo que son los descensos interanuales.

Lustemberg dijo que en el último año más de 500 niños recibieron procedimientos de oxigenoterapia y otros tratamientos similares en el Hospital Pereira Rossell, con lo cual evitaron un centro de tratamiento intensivo (CTI) y un cuadro de gravedad.

Repasó las principales causas de fallecimiento en niños, entre las cuales citó la prematurez y las malformaciones congénitas. Dijo que es fundamental tener los datos informatizados y al instante y debatir sobre una posible clasificación de causas para tener claro cuáles son más factibles de revertirse. “Uruguay cuenta con un certificado de defunción electrónico que nos permite saber en tiempo real por qué fallece ese niño y tomar acciones desde el punto de vista de la política pública”, agregó.

Lustemberg pidió seriedad en el análisis de las cifras, donde se debe tener en cuenta la evidencia científica, pero sobre todo no debe perderse la mirada humana, porque de lo que se habla es de vidas, e instó a trabajar en la calidad de los que sobreviven.

Al inicio de la oratoria, el ministro, Jorge Basso, destacó la búsqueda de datos entre instituciones públicas y privadas para consolidar un formato electrónico y dejar de lado la fragmentación. Dijo que el desafío está en “tender fuertes puentes de consenso para la consolidación de las políticas”.

Al finalizar, Miguel Fernández Galeano, en representación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y Juan José Calvo, por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), realizaron una serie de comentarios y valoraciones sobre los datos vertidos en el encuentro realizado en la sede del ministerio el lunes 13 de marzo.
Presidencia.

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