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jueves, 26 de enero de 2017

Instituto de Investigación Agropecuaria presentó sistema de alerta para prevenir enfermedad de soja.

“La zafra de soja de este año es emblemática para el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria pues por primera vez hay sembrados tres tipos de variedades comerciales a través del programa de mejoramiento genético”, dijo su titular, Álvaro Roel, en la presentación del Sistema de Alerta a Roya Asiática de la Soja (Saras), para prevenir la enfermedad que ataca la hoja. La herramienta permite observar el mal y prevenirlo.


“El Saras es una herramienta en Internet que integra toda la información disponible sobre la roya asiática en el país y en el mundo, mantiene actualizados a productores y técnicos sobre nuevos focos reportados, el nivel de riesgo meteorológico de infección y las recomendaciones de manejo”, indicó Roel.

En la conferencia realizada este miércoles 25 en la sede del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el presidente de la junta directiva del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) detalló que es un mecanismo gratuito de transferencia de tecnología generando un canal de comunicación sobre el estado y seguimiento de la enfermedad que cuenta con apoyo de laboratorios privados y públicos.

Además genera un foro sobre probabilidad y control a través de una plataforma colaborativa entre los usuarios y actores relevantes.

“Es ejemplo de calidad científica con cercanía al productor, conocimiento profesional y tecnológica en una zafra especial de la soja para el INIA, porque por primera vez hay tres tipos de cultivos diferenciales bajo el programa de mejoramiento genético articulado por productores privados”, destacó.

Silvina Stewart, investigadora de INIA, agregó que la roya asiática se transmite por el hongo biotrófico Phakopsora pachyrhizi Sidow, que ingresa entre enero y marzo al país por el aire vía la frontera con Brasil, especialmente por Rivera y Cerro Largo, y afecta el rendimiento del producto con pequeñas manchas amarronadas en la hoja.

“Cuanto antes ingrese es mejor para atacarlo”, alentó la especialista. “Es importante que se manden muestras a los laboratorios porque es casi invisible al ojo humano”, aseguró, para luego acotar que “no hacer la fumigación en forma sistemática es clave sino hacerla solo cuando el nivel de riesgo es alto”.

Destacó, además, que esta enfermedad ingresó por primera vez a Uruguay en 2004 desde Brasil, donde tiene un grado alto de afectación en sus plantaciones.

¿Qué información brinda Saras?

El Saras cuenta con un mapa de dispersión que muestra la localización y número de focos reportados por los laboratorios que colaboran y permite ver la evolución de la dispersión durante la zafra de soja.

También tiene una opción de registro de usuarios, que posibilita a productores y técnicos registrar sus chacras por localidad en el sistema y recibir una alerta en sus correos electrónicos, cuando se reporte un foco que se encuentre ubicado a menos de 100 kilómetros de distancia de sus cultivos. De esa manera, sabrán cuándo comenzar a intensificar sus muestreos y estarán atentos a la evolución de la enfermedad.

Cuando el usuario ha detectado la enfermedad en sus cultivos, el sistema ayuda con la toma de la decisión de aplicación fungicida, mediante un mapa de riesgo de infección que muestra tres niveles, uno bajo, otro intermedio y el resto alto, de acuerdo al pronóstico generado por un modelo empírico que utiliza pronósticos de variables meteorológicas comunes (temperatura, humedad relativa, precipitación y nubosidad) obtenidos del Modelo de Predicción Global (GFS).

Los responsables de los laboratorios registrados pueden acceder a reportar nuevos focos, seleccionando esa opción, ingresando los datos solicitados y su clave particular de acceso.

Presidencia.

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